Zamora vivió este sábado un partido que superó lo puramente deportivo. El Recoletas Zamora se impuso ante el Fustecma NBF Castelló en un duelo intenso y emocionante en el Ángel Nieto, con una actuación destacada de Ana Pérez, que fue nombrada MVP del encuentro. Más allá de sus 15 puntos decisivos, lo que realmente marcó el choque fue el trasfondo humano que lo rodeó.
Lo que hacía especial este partido no eran solo las estadísticas, sino que en el equipo rival jugaba su hermana mayor, lo que convirtió el enfrentamiento en una historia familiar dentro de la cancha.
Ana rindió homenaje una vez más a su pasión por el baloncesto y a quienes la acompañaron desde sus primeros pasos en este deporte. Su juego fue firme, inteligente y valiente, manteniendo al equipo con energía cuando el marcador se apretó y la tensión subió. Su aportación no solo se vio en los puntos, sino también en la capacidad para liderar al equipo en los instantes clave.
El triunfo del Recoletas Zamora fue ajustado, pero los momentos finales demostraron la resiliencia del conjunto dirigido por Rula y la conexión especial entre sus jugadoras y la afición local. A pesar de que el rival planteó un desafío serio, el equipo local supo reaccionar y quedarse con la victoria en un ambiente de gran intensidad e ilusión.
Este partido pasará a la historia no solo por el resultado, sino por lo que representó una muestra de que en el baloncesto las emociones, los vínculos y la entrega pueden ser tan importantes como los puntos en el marcador.