El pintor de Villaflor, Gerardo Hierro, ha realizado un nuevo mural esta vez en la localidad de Ricobayo, perteneciente al mismo ayuntamiento que su pueblo natal, en una intervención artística que el propio autor define como “un regalo” para los vecinos del municipio y, de forma especial, para los integrantes de la Asociación de Santa Eulalia, quienes localizaron una pared bien visible para acoger la obra.
El mural se sitúa en la calle Santa Eulalia, junto a la iglesia, en un espacio que ya cuenta con otros elementos de carácter cultural y patrimonial. Entre ellos destaca una reproducción del antiguo puente de Ricobayo, realizada en su día por el artista local Miguel, ya fallecido, así como un altar neolítico, lo que convierte la zona en un pequeño punto de interés que combina historia, arte y paisaje.
La intervención se llevó a cabo entre la mañana del martes y hoy, en apenas unos días de trabajo continuo. Como en otras ocasiones, Hierro ha realizado la pintura de manera altruista, utilizando materiales facilitados por el ayuntamiento. Sin embargo, según destacan desde el entorno vecinal, lo más importante para el artista han sido las muestras de agradecimiento recibidas incluso antes de finalizar la obra.
La temática elegida en esta ocasión está vinculada al agua, un elemento muy presente en la identidad del territorio. Tanto Ricobayo como Villaflor mantienen una estrecha relación con el embalse de Ricobayo, situado a escasa distancia de ambos núcleos de población y que forma parte del paisaje cotidiano de la zona.
Con este nuevo mural, el pueblo suma un nuevo atractivo visual para quienes atraviesan la localidad por carretera. Los vehículos que circulen en dirección a Villalcampo o Miranda do Douro encontrarán ahora, además del paisaje del entorno, una nueva referencia artística que pone en valor el carácter y la creatividad de este pequeño núcleo ribereño.