Olmillos de Castro se hace viral: la tesis de una joven zamorana convierte su pueblo en fenómeno digital

Paula Crespo, en el centro, con sus amigos del pueblo
Paula Crespo, de 21 años y residente en Barcelona, transforma su Trabajo de Fin de Grado en una estrategia de “rural branding” que supera los dos millones de visualizaciones en TikTok y sitúa en el centro del debate la fuerza comunitaria del medio rural frente a la despoblación

Si un pueblo de 54 habitantes te hace la comida, te deja guantes y hasta mujeres de 90 años vienen a ayudarte a limpiar una casa llena de ratones, entiendes lo que es comunidad”. Desde esa vivencia concreta en Olmillos (Zamora), la joven Paula Crespo ha construido un Trabajo de Fin de Grado que ha trascendido el ámbito universitario para convertirse en un fenómeno digital.

Residente en Barcelona y estudiante de marketing, publicidad y relaciones públicas, Crespo ha desarrollado una estrategia de “rural branding”, una adaptación del place branding aplicada al entorno rural que plantea una idea central: los pueblos también pueden gestionarse como marcas vivas, con identidad, relato y capacidad de atracción.

Su proyecto se articula en cuatro fases. La primera se centra en el refuerzo del vínculo comunitario y el orgullo de pertenencia en Olmillos. La segunda propone la creación de una identidad visual coherente del municipio, unificando imagen y comunicación. La tercera plantea una reactivación económica de base local, dando valor a productos del entorno bajo un mismo sello. La cuarta fase se centra en la difusión digital, con redes sociales como eje estratégico.

Pero el núcleo del trabajo no está en la teoría, sino en la experiencia vivida en el propio pueblo. Durante una de sus estancias en Olmillos, Crespo se encontró sola en la vivienda familiar cuando aparecieron ratones en la casa. Lo que ocurrió después marcó el relato del proyecto: la reacción inmediata de los vecinos.

Vecinos del municipio, con 28 residentes fijos, acudieron a ayudarla, le facilitaron material, organizaron la limpieza y se implicaron de forma espontánea. Incluso personas de edad avanzada participaron en las tareas, un gesto que la joven interpreta como ejemplo de una red comunitaria real, activa y profundamente intergeneracional.

Ese episodio se convierte en el eje emocional del proyecto, que retrata un modelo de vida rural basado en la cercanía, el apoyo mutuo y la cooperación cotidiana. Frente a ello, Crespo también reconoce las carencias estructurales: escasez de servicios, transporte limitado, falta de comercio y dificultades de acceso, elementos comunes en muchos pueblos de la provincia de Zamora.

En su relato aparece también la fuente del pueblo, uno de los espacios simbólicos de Olmillos, entendido como punto de encuentro y memoria colectiva, donde se condensan historias compartidas y vida comunitaria.

Olmillos de Castro

El impacto del proyecto ha llegado a las redes sociales con fuerza. Una campaña piloto de siete vídeos bajo el formato “descubriendo Olmillos en siete días” ha superado los dos millones de visualizaciones, generando interacción, interés por el municipio e incluso consultas sobre visitas y vivienda.

Jóvenes posan con Paula Crespo en Olmillos

El caso de Crespo abre así un debate más amplio sobre el papel de la comunicación digital en la España vaciada: no solo como herramienta de promoción turística, sino como un instrumento capaz de redefinir la percepción del mundo rural y reposicionar pueblos pequeños como Olmillos en el mapa social contemporáneo.

Paula Crespo con sus amigos