Ecologistas Zamora ha anunciado que exigirá la denegación de la Autorización Ambiental Integrada del proyecto de "Data Center" previsto en Monfarracinos, después de analizar el expediente presentado por las empresas promotoras FRV-X Renewable SLU y Edison Next Spain SLU.
La organización ecologista sostiene que los propios datos incluidos en el proyecto reflejan un elevado consumo de combustibles fósiles y un volumen de emisiones que, a su juicio, resulta incompatible con los objetivos de neutralidad climática.
Según los cálculos realizados por Ecologistas Zamora a partir de la documentación del expediente, la instalación podría generar 307.175 toneladas de CO₂ al año. El colectivo advierte además de que el impacto no se limitaría al término municipal de Monfarracinos, ya que el área periurbana de Zamora se encuentra a menos de cuatro kilómetros de la planta.
141,5 millones de metros cúbicos de gas al año
Uno de los aspectos que más preocupa a la organización es el consumo energético previsto. Según Ecologistas Zamora, el proyecto contempla el consumo de 141,5 millones de metros cúbicos de gas natural al año para alimentar una central térmica de 1,16 GWt.
El colectivo calcula que este consumo supondría aproximadamente 2,5 veces el uso doméstico de gas natural de toda la provincia de Zamora.
Las simulaciones incorporadas al proyecto contemplan, según la asociación, un funcionamiento continuado de la instalación durante 8.760 horas al año. La combustión del gas aportaría directamente alrededor de 664 GWh anuales de electricidad al centro de datos, cuya potencia prevista es de 200 MW IT.
Para Ecologistas Zamora, la magnitud de estas cifras convierte al proyecto en una instalación con un impacto ambiental que debe ser analizado con especial atención antes de conceder las autorizaciones correspondientes.
24 chimeneas de 30 metros y 29 motores fósiles
La organización destaca asimismo que el expediente contempla 29 motores de combustión, de los que 24 funcionarían con gas natural y otros cinco con diésel.
Además, el proyecto incluye 24 chimeneas de 30 metros de altura. Según Ecologistas Zamora, estas instalaciones han sido clasificadas por la propia empresa dentro del Grupo A del catálogo CAPCA, la categoría que engloba actividades con mayor potencial de contaminación atmosférica.
El colectivo señala especialmente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO) y partículas, y considera que el volumen de contaminantes previsto requiere un análisis exhaustivo de sus posibles efectos sobre las poblaciones cercanas.
Riesgos ambientales y sobre la salud
Ecologistas Zamora considera que las emisiones previstas pueden generar riesgos para la salud de las poblaciones próximas y reclama que estos efectos sean evaluados de forma completa en la tramitación ambiental.
La organización pone además el foco en el funcionamiento permanente de las instalaciones y en los posibles ruidos de baja frecuencia asociados a la actividad, al entender que el estudio ambiental presentado no habría analizado suficientemente sus efectos.
En este sentido, el colectivo sostiene que las dimensiones del proyecto podrían convertir el entorno de Zamora en uno de los principales focos de emisiones de gases de efecto invernadero asociados a una instalación industrial de estas características en Castilla y León.
Gasoducto, gasóleo y baterías de litio
Otro de los aspectos denunciados por Ecologistas Zamora es la concentración de diferentes elementos potencialmente peligrosos dentro de la misma parcela.
La organización reclama que se analicen los riesgos de accidentes graves conforme a la Directiva Seveso III y al Real Decreto 840/2015, debido a la presencia conjunta de una central de combustión de gas, un gasoducto de alta presión, almacenamiento de gasóleo, una planta fotovoltaica y un sistema de baterías de litio con una capacidad de 4.817 MWh.
A juicio del colectivo, esta combinación exige un estudio específico de los posibles escenarios de accidente y de sus consecuencias para el entorno.
Críticas a la tramitación del proyecto
Ecologistas Zamora también cuestiona la propia tramitación administrativa y considera que existen deficiencias en la evaluación ambiental.
Entre ellas, señala la ausencia de un análisis suficiente sobre determinados impactos, como los ruidos de baja frecuencia, y denuncia lo que considera una fragmentación del proyecto que, según la organización, podría contravenir las exigencias legales aplicables a este tipo de instalaciones.
La asociación también reclama una evaluación más completa del consumo de recursos hídricos. Aunque buena parte de la refrigeración se realizaría mediante sistemas de ventilación accionados eléctricamente, Ecologistas Zamora sostiene que el proyecto contempla igualmente un consumo de agua que debe ser tenido en cuenta dentro de su impacto global.
El colectivo prepara acciones administrativas
Ante estas circunstancias, Ecologistas Zamora prepara acciones administrativas contra el proyecto y anuncia que solicitará formalmente la denegación de la Autorización Ambiental Integrada.
La organización pretende además que se incorporen a esta petición las administraciones locales afectadas y reclama la adhesión de los municipios colindantes, incluido el Ayuntamiento de Zamora, y de la Diputación Provincial.
El colectivo cuestiona también el posible uso final de la infraestructura, vinculada al entrenamiento de inteligencia artificial, y plantea un debate sobre las aplicaciones que podrían derivarse de esta tecnología.
Ecologistas Zamora considera que las cifras de emisiones, consumo energético, utilización de recursos y riesgos asociados a las instalaciones justifican, a su juicio, una revisión exhaustiva del proyecto antes de que pueda obtener las autorizaciones necesarias para su puesta en funcionamiento.