Hay sueños que permanecen años guardados en un cajón hasta que, un día, encuentran el momento de salir a la luz. Es la historia de Yolanda Sánchez Alfaraz, natural de Topas (Salamanca) y residente en El Cubo de la Tierra del Vino (Zamora), que acaba de publicar su primera novela corta, Donde habitan los miedos, una obra que comenzó a escribir casi por impulso y que hoy ya puede leerse gracias a una decisión que cambió el rumbo de aquel viejo manuscrito.
Aunque actualmente trabaja como personal de servicios de la Junta de Castilla y León y anteriormente ejerció como peluquera, la escritura siempre había formado parte de su vida. No desde la disciplina del diario personal, sino como una necesidad íntima de expresar lo vivido.
"Desde niña me gustaba escribir. Me pasaba algo, lo escribía en un papel y luego lo rompía para que mi madre no lo viera. Siempre decía que algún día escribiría un libro, aunque lo veía casi imposible", recuerda.
Una aldea asturiana que encendió la inspiración
El origen de la novela se encuentra lejos de Zamora. Fue durante unas vacaciones familiares en Canero, una pequeña localidad de Asturias, cuando el paisaje terminó por despertar una historia que llevaba años esperando.
Nada más llegar, Yolanda sintió que aquel lugar tenía algo especial. Con una libreta y un bolígrafo, inseparables compañeros de viaje, se sentó una tarde en un merendero junto a la casa rural y comenzó a escribir. Curiosamente, la propia novela arranca en ese mismo escenario donde nació la idea. Aquellas primeras páginas fueron escritas en 2020, poco después de la pandemia. Sin embargo, el proyecto quedó interrumpido durante varios años.
Un manuscrito olvidado que acabó convirtiéndose en un libro
El camino hasta la publicación de Donde habitan los miedos estuvo a punto de quedarse a medias. Tras escribir buena parte de la novela, una conversación con otra autora llevó a Yolanda a pensar que publicar un libro suponía una inversión económica inasumible para ella.
"Metí el manuscrito en una caja y no volví a abrirlo", recuerda. Así permaneció durante casi dos años, hasta que una conversación casual sobre literatura despertó de nuevo aquella historia olvidada. Esa misma noche decidió rescatar el manuscrito y releerlo.
"Fue como descubrir un libro nuevo. Pensé que, si lo hubiera escrito otra persona, también me gustaría leerlo. Ahí decidí terminarlo."
Aquel reencuentro con sus propios personajes supuso el auténtico punto de partida de una aventura literaria que, tiempo después, acabaría convirtiéndose en su primera novela publicada.
Una historia de ficción nacida de un sentimiento muy real
Aunque insiste en que la trama y los personajes son completamente ficticios, Yolanda admite que el verdadero origen del libro se encuentra en una emoción que la ha acompañado desde la infancia: el miedo.
No es casualidad que el título, Donde habitan los miedos, resuma el eje sobre el que gira la obra. A través de una historia en la que se entrelazan el misterio, la aventura y el humor, la autora invita al lector a detenerse en esos temores cotidianos que, muchas veces sin darnos cuenta, condicionan nuestra forma de vivir.
"Yo tengo miedo a todo. Desde pequeña he sido así. No porque me haya ocurrido nada traumático; simplemente siempre he vivido con muchos miedos. Si el libro ayuda a alguien a reflexionar sobre ello, ya habrá merecido la pena."
Entre todos esos temores reconoce que el mayor es que pueda ocurrirles algo a sus hijos, aunque sonríe al explicar que ellos han heredado un carácter completamente distinto.
"Son muy valientes. Su padre siempre ve oportunidades donde yo solo veo peligros."
Si escribir la historia fue un proceso natural, llevarla hasta la publicación resultó mucho más complejo. Toda la novela estaba escrita a mano, por lo que tuvo que transcribirla al ordenador, revisarla, corregirla y adaptarla al formato digital.
Confiesa que esa parte del trabajo le exigió incluso más esfuerzo que la propia creación literaria. Antes de dar el paso definitivo buscó el consejo de una joven escritora que ya había publicado un libro de poesía. Su respuesta fue tan breve como decisiva. "Me dijo: 'Yo lo publicaría'. Ese fue el empujón que necesitaba."
Siguiendo sus indicaciones aprendió a preparar el archivo para su publicación en Amazon y, pocos días después, la plataforma aceptó la obra.
"Cuando vi que estaba publicado no me lo podía creer. Entonces entendí por qué tantos escritores dicen que un libro es como un hijo."
Los primeros lectores y una nueva novela en el horizonte
Aunque Donde habitan los miedos lleva muy poco tiempo a la venta en Amazon, las primeras reacciones han superado las expectativas de su autora. De momento han sido familiares y amigos quienes han descubierto la historia, mientras Yolanda prepara una presentación oficial en su pueblo natal, Topas.
Lo que más le ha emocionado no han sido solo las felicitaciones, sino la sorpresa de quienes nunca imaginaron que detrás de ella hubiera una novelista.
"Muchos me han dicho que no esperaban que hubiera escrito una novela. Eso me hace muchísima ilusión."
Y la publicación de este primer libro no será el final del camino. Al contrario, ya comienza a dar forma a una segunda historia que mantendrá la ficción como hilo conductor, aunque con un tono diferente.
En esta ocasión quiere dejar atrás la carga emocional de los miedos para escribir una novela más ligera, pensada para entretener y hacer disfrutar al lector.
"Para llorar ya está la vida. Me gustaría escribir una historia con la que la gente pase un buen rato mientras la lee."