viernes. 21.06.2024
Uno de los talleres de construcción de pared con la técnica de piedra en seco. Fotografía: CEDIDA
Uno de los talleres de construcción de pared con la técnica de piedra en seco. Fotografía: CEDIDA

Manos a la obra, el salto de las aulas al campo también es una muestra del compromiso por el patrimonio arquitectónico rural. En una comarca como Sayago, donde el paisaje es escupido por cientos y miles de kilómetros de cortinos y cortinas, todas ellas mediante la técnica de piedra seca, su conservación se antoja crucial. 

Ante la progresiva desaparición de estos paisaje y la falta de relevo a quienes dominaban este tipo de construcciones, el equipo docente del IES José Luis Gutiérrez de Muga decidió implicar a su alumnado para poner en valor la importancia de conocer para valorar y preservar el patrimonio local que les rodea. 

Begoña Pascual, voluntaria en la residencia internado de Muga, explica que la iniciativa surgió como parte de un proyecto más amplio de educación ambiental de la residencia de estudiantes. El objetivo era encontrar una actividad que no solo fuera educativa en términos ambientales, sino que también integrara conceptos relacionados con la geología y la biología, complementando así las asignaturas estudiadas en el instituto.

El proyecto, desarrollado a lo largo del curso escolar, ha brindado a los estudiantes la oportunidad de aprender la técnica de construcción de piedra seca, recoger nombres topográficos del pueblo y explorar la arquitectura tradicional en el casco urbano. Además, se estableció un huerto ecológico como parte de las actividades, fomentando la conexión con la naturaleza y las prácticas sostenibles.

Uno de los talleres de construcción de pared con la técnica de piedra en seco. Fotografía: CEDIDA
Uno de los talleres de construcción de pared con la técnica de piedra en seco. Fotografía: CEDIDA

Lejos de limitarse al aula, la iniciativa ha conllevado salidas para conocer los entresijos de la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica desde el Lago de Sanabria y la comarca de la Carballeda a los Arribes del Duero, con la realización de prácticas para profundizar en el conocimiento geológico y botánico del área.

Uno de los puntos culminantes del proyecto fue una jornada de convivencia educativa celebrada el 18 de abril, en colaboración con la Universidad de Salamanca, donde los estudiantes presentaron sus trabajos y tuvieron la oportunidad de interactuar con profesores de la universidad, enriqueciendo así su experiencia educativa. Este programa recibe ayudas de los Fondos Next Generation, Fondo de Transformación, Recuperación y Resiliencia del Gobierno de España y de la Junta de Castilla y León, Reservas de la Biosfera. 

El programa continuará el próximo curso escolar, con la intención de seguir fortaleciendo los lazos entre los estudiantes, la comunidad local y el entorno natural de Sayago. Una oportunidad para proporcionar a los jóvenes una comprensión más profunda de su patrimonio cultural y ambiental, así como promover su compromiso con la conservación y el respeto por el entorno.

Con proyectos como este, la comunidad educativa del IES José Luis Gutiérrez demuestra su dedicación a la educación integral y al desarrollo sostenible de la región.

Clase de geología en el Lago de Sanabria, con los alumnos del instituto José Luis Gutiérrez. Fotografía: CEDIDA
Clase de geología en el Lago de Sanabria, con los alumnos del instituto José Luis Gutiérrez. Fotografía: CEDIDA
Poniendo en marcha el huerto ecológico de El Magarzal, con los alumnos de Muga. Fotografía: CEDIDA
Poniendo en marcha el huerto ecológico de El Magarzal, con los alumnos de Muga. Fotografía: CEDIDA

La construcción de piedra seca, un patrimonio que preservar desde las aulas