Zamora tendrá "Conciliamos" hasta el 8 de septiembre: 3.000 niños usan ya un programa clave para la conciliación familiar
Cuando todavía quedan semanas para que los colegios vuelvan a abrir sus puertas, muchas familias zamoranas afrontan uno de los grandes retos del verano: encajar las vacaciones escolares de sus hijos con la vida laboral. Para dar respuesta a esa necesidad, el programa "Conciliamos en verano 2026" mantiene este año una novedad importante: amplía su actividad hasta el mes de septiembre, justo hasta el día anterior al inicio del curso escolar.
El delegado territorial de la Junta en Zamora, Fernando Prada, acompañado de la gerente de Servicios Sociales, Sara Fernández, ha visitado este miércoles el CEIP Sancho II de la capital para conocer el funcionamiento de una iniciativa que, según destacó, se ha convertido en un recurso "fundamental" para muchas familias durante los periodos no lectivos.
La principal novedad de esta edición es que el segundo periodo del programa se extenderá desde el 3 de agosto hasta el 8 de septiembre, ofreciendo cobertura durante los días previos a la vuelta a las aulas, prevista para el 9 de septiembre. Una ampliación que permite a los padres y madres disponer de mayor margen para organizar la conciliación entre sus obligaciones laborales y familiares.
Más de 3.000 niños participan en Conciliamos en Zamora
El programa continúa creciendo en la provincia. Los datos aportados por la Junta reflejan que la participación ha aumentado de forma progresiva en los últimos años: de los 1.901 niños y niñas inscritos en 2023 se pasó a 2.357 en 2024 y a 2.842 en 2025 durante el periodo vacacional de verano.
Este año, la previsión sitúa la participación por encima de los 3.000 menores en la provincia de Zamora, distribuidos entre 28 centros donde los niños pueden disfrutar de actividades lúdicas, culturales, deportivas y de convivencia adaptadas a sus edades.
En la capital, el programa cuenta con tres centros principales. El CEIP Alejandro Casona, especializado además en la atención a alumnado con necesidades educativas especiales, acoge actualmente a 164 niños y niñas. El CEIP Juan XXIII suma 252 participantes, mientras que el CEIP Sancho II es el centro con mayor número de usuarios, con 392 menores.
En total, los centros de Zamora capital reúnen a más de 800 participantes, mientras que en el medio rural otros 25 centros atienden durante este mes de julio a unos 683 niños y niñas.
Un apoyo clave para las familias del medio rural
Más allá de las cifras, Conciliamos se ha convertido en un servicio especialmente importante en los pequeños municipios, donde en muchos casos supone la única alternativa para que los padres puedan mantener su actividad laboral durante las vacaciones escolares.
Localidades como Benavente, con 97 asistentes; Morales del Vino, con 93; Toro, con 90; o Moraleja del Vino, con 63, concentran parte de la demanda provincial. Junto a ellas, numerosos pueblos más pequeños mantienen abierto el servicio, incluso con centros de menos de diez alumnos, contribuyendo también a generar actividad económica mediante la contratación de monitores en el propio entorno rural.
Juegos, convivencia y actividades fuera del aula
El objetivo del programa no es prolongar el curso escolar durante el verano, sino ofrecer a los menores un espacio seguro de ocio y convivencia. Los participantes dejan atrás los cuadernos y las rutinas académicas para disfrutar de actividades de carácter deportivo, cultural, musical, talleres, manualidades o juegos al aire libre.
Los monitores y coordinadores son una pieza esencial del programa, encargado de crear un entorno donde los niños puedan relacionarse con otros menores de su edad, desarrollar su creatividad y disfrutar de unas vacaciones diferentes mientras sus familias pueden afrontar con mayor tranquilidad sus obligaciones laborales.
El coste del servicio permanece congelado desde 2013 y oscila entre la gratuidad para las rentas inferiores a 9.000 euros y los seis euros para los tramos superiores, con bonificaciones adicionales para determinadas situaciones familiares.
Con la ampliación hasta septiembre, Conciliamos suma una nueva etapa a un programa que busca acompañar a las familias zamoranas durante todo el periodo vacacional y cubrir uno de los momentos más complicados del calendario laboral: los días en los que el verano termina, pero las aulas todavía permanecen cerradas.