Zamora prepara una nueva ordenanza del Mercadillo: la ubicación no se toca
El Ayuntamiento de Zamora ha iniciado la revisión de la ordenanza de venta ambulante, con especial atención al mercadillo de los martes, en un proceso que se abrirá a participación pública en los próximos días y que se plantea culminar antes de final de año.
El objetivo, según ha explicado el concejal de Promoción Económica, David Gago, es avanzar hacia una normativa más “simple y flexible”, que permita adaptar la actividad comercial a situaciones cambiantes sin las rigideces actuales.
La propuesta parte de la experiencia acumulada con la normativa vigente, aprobada en 2018, que ha ido incorporando modificaciones que, según Gago, han generado limitaciones en la gestión diaria del mercadillo.
Uno de los ejemplos citados por el Consistorio es la regulación estricta de los horarios de inicio, fijados actualmente entre las 9.00 y las 10.00 horas, lo que dificulta su adaptación a circunstancias excepcionales como olas de calor u otras necesidades logísticas. La nueva ordenanza busca introducir mecanismos que permitan ajustes mediante decretos anuales, otorgando mayor capacidad de respuesta a la administración local.
El proyecto también aborda la estructura interna del mercadillo, donde el Ayuntamiento reconoce una baja ocupación de los puestos disponibles. De los 248 previstos inicialmente, la cifra efectiva se sitúa por debajo de los 180, una situación que el equipo de Gobierno vincula a la rigidez de las condiciones de transmisión y adjudicación de licencias.
La nueva regulación pretende facilitar la continuidad de la actividad comercial, especialmente en casos de jubilación o traspaso, manteniendo el control municipal pero reduciendo las trabas administrativas. El objetivo declarado es reducir los huecos vacantes y mejorar la imagen del mercadillo como espacio económico activo.
El concejal David Gago considera que la ubicación actual del mercadillo es la más adecuada tras los ajustes realizados en la zona. En concreto, destaca la retirada de una veintena de puestos y la liberación del cruce en la calle Burgos, así como la reubicación de parte de los mismos en la zona trasera del monasterio de las Claras.
A ello se suma la mejora de la accesibilidad, uno de los puntos que más incidía en la reordenación del espacio, junto con la previsión de cambios en el transporte público urbano. En este sentido, el Ayuntamiento trabaja para que la línea 1 del autobús llegue también al barrio de Vista Alegre, lo que reforzaría la conexión con el entorno del mercadillo.
Al margen de la tasa del mercadillo de los martes, la revisión normativa afectará también a la venta ambulante en eventos específicos del calendario local, como Navidad, Carnaval, San Pedro o Semana Santa, con el fin de unificar criterios y adaptar la regulación a distintos contextos.
Las tasas del mercadillo, según ha precisado el Ayuntamiento, no se incluirán en esta modificación y continuarán reguladas en una ordenanza independiente.