Tras una noche heladora, los más madrugadores se han encontrado con una ciudad blanca y fría. Las temperaturas han caído hasta los -5ºC aunque dependiendo de la zona de la capital en algunos termómetros se ha llegado a los -7ºC. Un paseo por las márgenes del Duero dan una idea de lo que ha caido esta noche y lo que está aún por llegar puesto que AEMET mantiene la alerta amarilla por bajas temperaturas y niebla engelante (nuestra cencellada) para todo el fin de semana.
Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Zamora, se afanaban esta mañana en rociar las aceras y vías de la ciudad con sal para evitar las temidas placas de hielo. Mientras tanto visitantes y runners no perdían la oportunidad de darle la despedida al año por muy fría que se presentaba la última mañana de 2016.
Fotos: Fco Colmenero