Zamora lanza “El premio de tu vida”: una campaña contra la ludopatía en la que solo "ganas" deudas

Zamora lanza “El premio de tu vida”
El Ayuntamiento impulsa una acción de calle con tarjetas de Rasca para concienciar sobre el impacto del juego, que busca abrir debate sobre una adicción reconocida como trastorno de salud mental y cada vez más presente entre adolescentes
 

La calle volvió a convertirse en el gran termómetro de la realidad social en Zamora con una intervención diseñada para interpelar, incomodar y abrir debate. Bajo el lema “El premio de tu vida: rasca y gana tu futuro”, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de prevención centrada en la ludopatía y en el crecimiento de las apuestas online, con especial atención al alumnado de Secundaria y a los riesgos de las adicciones sin sustancia.

La iniciativa fue presentada en el Ayuntamiento por la concejala de Servicios Sociales, Auxi Fernández, junto a Abel García, responsable de la acción comunicativa desde La Otra Comunicación. Durante la presentación se insistió en una idea central: el juego patológico no es una cuestión de falta de voluntad ni de carácter, sino un trastorno de salud mental reconocido clínicamente, con consecuencias directas tanto para quienes lo padecen como para su entorno familiar y social.

La campaña busca sacar el problema del ámbito estrictamente técnico para trasladarlo al espacio cotidiano, allí donde la normalización del juego y las apuestas resulta más visible. Para ello se recurrió a un elemento cargado de simbolismo: unas tarjetas tipo “rasca”, distribuidas en una acción callejera celebrada el pasado 19 de mayo en zonas de gran tránsito como Santa Clara y La Marina.

El gesto de rascar, asociado al imaginario del azar y la recompensa inmediata, se convirtió así en una herramienta de impacto social. La dinámica comenzaba generando una expectativa de premio para desembocar, segundos después, en un mensaje de advertencia. Una fórmula pensada para reproducir, a pequeña escala, la lógica psicológica del juego de azar y evidenciar su capacidad de enganche y dependencia.

La reacción ciudadana fue diversa. Hubo sorpresa, desconcierto y también reflexión, según explican los responsables de la campaña, que destacan el valor de este tipo de acciones como detonantes de conversación pública sobre una problemática que, en muchas ocasiones, permanece invisibilizada o normalizada.

En el reverso de las tarjetas se incluyó información sobre la campaña y varios datos que buscan dimensionar el fenómeno. Entre ellos, destaca que el 13% del alumnado de Secundaria ha tenido contacto con apuestas online, un porcentaje que sitúa el foco en la especial vulnerabilidad de los jóvenes frente al entorno digital y la accesibilidad permanente desde dispositivos móviles.

La campaña también recuerda que el 1,4% de la población de entre 15 y 64 años presenta conductas de juego problemático, en un contexto marcado por la expansión de plataformas de apuestas y por el crecimiento de formas de juego cada vez más inmediatas y difíciles de controlar. Mientras el juego presencial desciende, aumenta la preocupación por el impacto del entorno online y su incidencia en edades tempranas.

Además, las tarjetas incorporan un código QR que dirige al portal municipal, donde se concentran recursos de información, prevención y atención especializada. El objetivo es facilitar el acceso a ayuda profesional y reforzar las redes de acompañamiento, evitando al mismo tiempo la estigmatización de las personas afectadas.

En este contexto, Auxi Fernández subrayó que la ludopatía, especialmente en su vertiente digital, se ha convertido en uno de los trastornos adictivos más presentes en consulta, con una incidencia creciente entre adolescentes. La activación constante del sistema de recompensa cerebral y la exposición continuada a estímulos de azar forman parte del análisis que sustenta esta estrategia preventiva.

La acción se enmarca dentro de las políticas municipales de salud pública y prevención, con una apuesta clara por sacar el mensaje de los despachos y llevarlo directamente a la calle, donde el problema se manifiesta de forma más visible y donde, según defienden los responsables del proyecto, resulta más urgente intervenir.