Lo que no se olvida, no muere. Y Zamora no olvida a sus héroes de verde

Zamora honra la memoria de sus trece guardias civiles asesinados por el terrorismo: "Lo que no se olvida, no muere"

Guardia Civil de Zamora acto en honor a los caídos por atentados terroristas
La Comandancia de la Guardia Civil acogía un emotivo homenaje a los 13 agentes zamoranos asesinados por ETA y los GRAPO, reafirmando el compromiso con la memoria, la libertad y la democracia.
Muchas lágrimas y emoción a flor de piel.

Zamora volvió a demostrar este martes que la memoria no entiende de calendarios. La Comandancia de la Guardia Civil acogió un acto de homenaje a los trece guardias civiles zamoranos asesinados por el terrorismo, un reconocimiento cargado de solemnidad, respeto y emoción hacia quienes dieron su vida por España y por la defensa del Estado de Derecho.

En una ceremonia breve pero profundamente significativa, autoridades, mandos de la Guardia Civil, familiares y compañeros recordaron a los agentes que fueron víctimas de la barbarie terrorista. Un homenaje que quiso mantener viva la memoria de quienes jamás regresaron a casa y cuyo sacrificio sigue formando parte de la historia democrática de nuestro país.

Durante el acto se recordó que 243 guardias civiles fueron asesinados por organizaciones terroristas en España y más de 500 resultaron heridos, una cifra que refleja el enorme coste humano que tuvo la lucha contra el terrorismo. Entre ellos, trece nacieron en la provincia de Zamora.

"Lo que no se olvida, no muere. Y Zamora no olvida", fue uno de los mensajes que presidió un acto en el que el recuerdo se convirtió en el auténtico protagonista.

En la intervención institucional se subrayó que este homenaje tiene un doble significado. Por un lado, constituye un tributo permanente a quienes perdieron la vida cumpliendo con su deber; por otro, representa un ejemplo para las nuevas generaciones de guardias civiles.

"Este homenaje no solo honra a quienes perdieron la vida, sino que también nos guía como guardias civiles. Nos marcan el camino a seguir en defensa de la libertad, la justicia y la democracia."

Unas palabras que resumen el espíritu de una institución que mantiene vivo el recuerdo de sus compañeros caídos y que entiende la memoria como una obligación moral.

También se quiso poner el foco en las familias, auténticas víctimas silenciosas del terrorismo.

"Zamora jamás olvida a los suyos. Trece historias de vida truncadas, trece familias marcadas por el dolor. Zamora entera las acompaña en su duelo", se recordó durante el acto.

La ceremonia concluyó con la interpretación del himno de la Guardia Civil, entonado por los agentes y familiares presentes, seguida del tradicional mandato de "Rompan filas", al que respondió un prolongado y sentido aplauso que puso el broche final a un homenaje marcado por el respeto y la emoción.

Los trece guardias civiles zamoranos asesinados por el terrorismo

La provincia de Zamora mantiene vivo el recuerdo de estos trece guardias civiles que perdieron la vida en atentados terroristas:

  • Gregorio Posada Zurrón, natural de Villaferrueña, asesinado por ETA en Azpeitia (Guipúzcoa) el 3 de abril de 1974.
  • Policronio Chillón Lucas, natural de Zamora, asesinado por los GRAPO en Madrid el 20 de diciembre de 1976.
  • José María Acedo Panizo, natural de Camarzana de Tera, asesinado por ETA en Aduna (Guipúzcoa) el 10 de marzo de 1978.
  • Leucio Revilla Alonso, natural de Benavente, asesinado por ETA en Ezkio-Itsaso (Guipúzcoa) el 11 de noviembre de 1978.
  • Miguel García Poyo, natural de San Martín del Pedroso, asesinado por ETA en Azkoitia (Guipúzcoa) el 13 de enero de 1979.
  • Jesús Fernández Rodríguez, natural de Pedralba de la Pradería, asesinado por los GRAPO en Madrid el 4 de junio de 1979.
  • Alfredo Díez Marcos, natural de Fermoselle, asesinado por ETA en Ispaster (Vizcaya) el 1 de febrero de 1980.
  • Modesto García Lorenzo, natural de Ribadelago, asesinado por ETA en Zarautz (Guipúzcoa) el 3 de noviembre de 1980.
  • Isidoro Díez Ratón, natural de Zamora capital, asesinado por ETA en Pasaia (Guipúzcoa) el 25 de noviembre de 1985.
  • Julio Gangoso Otero, natural de Benavente, asesinado por ETA en Pamplona el 16 de octubre de 1988.
  • Isaac Rodrigo Ranilla, natural de Almendra del Pan, asesinado por los GRAPO en Gijón el 28 de diciembre de 1989.
  • Benjamín Quintano Carrero, natural de Torregamones, asesinado por ETA en Pasaia (Guipúzcoa) el 4 de abril de 1990.
  • Carlos Pérez Dacosta, natural de Zamora capital, asesinado por ETA en Getxo (Vizcaya) el 28 de julio de 1991.

Los padres del último asesinado Carlos Pérez Dacosta estuvieron presentes en el homenaje a su hijo y a los otros 12 guardias muertos. El acto celebrado en la Comandancia de la Guardia Civil fue, sobre todo, un ejercicio de memoria colectiva. Un recordatorio de que detrás de cada nombre hubo una persona, una familia y una vocación de servicio que terminó de la forma más cruel.

Porque recordar a quienes dieron su vida por proteger la libertad y la convivencia democrática no es solo un deber institucional; es también un compromiso de toda la sociedad para que el terrorismo y sus víctimas nunca caigan en el olvido.

Gaurdia Civil de Zamora acto en honor a los caídos por atentados terroristas