Vídeo: Otro “mazazo” para Zamora: Renfe suprime una frecuencia y crece la exigencia de un tren madrugador a Madrid
La Asociación de Usuarios de Alta Velocidad de Zamora ha elevado el tono de su protesta ante los cambios previstos en el servicio ferroviario que conecta la provincia con Madrid. Su portavoz, José Antonio Andrés, ha calificado la situación como un “mazazo importante” tras conocerse la reorganización de frecuencias que entrará en vigor el próximo 20 de mayo.
La última decisión ferroviaria implica la supresión de una frecuencia clave y la reorganización de horarios esenciales para la movilidad laboral entre Zamora y Madrid. Desaparece el tren de las 14:36 horas, mientras que el convoy de regreso desde Madrid se adelanta de las 16:05 a las 15:30 horas, lo que reduce su utilidad para quienes trabajan en la capital y regresan a la provincia. “Llegamos más tarde a Madrid y encima tenemos que salir antes”, resume el portavoz.
En la conexión matinal también se introducen cambios relevantes: el tren de las 8:43 horas, que llegaba antes de las 10:00 a Madrid, pasa a salir a las 8:39 horas y a llegar a las 10:20, alargando el trayecto y limitando su eficacia para la entrada temprana al trabajo. Esta reestructuración podría, además, incrementar la presión sobre el tren de las 7:41 horas por posible saturación de plazas.
El colectivo denuncia que la medida no solo implica la pérdida de una frecuencia, sino también una modificación clave en los horarios más utilizados por los trabajadores habituales, lo que, según sostienen, agrava un problema ya estructural en la conectividad ferroviaria de la provincia.
La principal reivindicación del colectivo sigue siendo la misma: la implantación de un “tren madrugador”, con salida suficientemente temprana como para llegar a la capital entre las 7:30 y las 8:30 horas. No exigen un modelo concreto —podría ser Avant, un S-106 o incluso un AVE—, pero sí una solución que permita, según explican, hacer viable el modelo de vida de quienes trabajan en Madrid y residen en Zamora.
“Nos da igual el tipo de tren, lo importante es que haya una frecuencia que permita conciliar”, señalan, al tiempo que comparan la situación con otras ciudades como Segovia o Valladolid, donde la alta velocidad ha favorecido un incremento notable de movilidad laboral y población flotante.
La asociación sostiene que la propuesta es técnicamente viable y económicamente asumible, y critica que no se esté replicando un modelo similar en Zamora pese a las condiciones operativas similares en la red.
En el plano social, el colectivo cifra en torno a 150 personas las que se desplazan al menos dos veces por semana a Madrid por motivos laborales, una cifra que consideran significativa en el contexto provincial. Subrayan además que no se trata solo de trabajadores individuales, sino de residentes que contribuyen fiscal y económicamente al tejido local zamorano, generando también empleo indirecto.
“Si hubiera mejores frecuencias, mucha más gente podría trabajar en Madrid viviendo en Zamora”, sostienen, apuntando a la falta de flexibilidad como una de las principales barreras actuales para ampliar el número de usuarios.
La asociación ha anunciado que continuará con su estrategia de movilización mediante concentraciones periódicas, aproximadamente una al mes, en función de la disponibilidad del colectivo. La protesta de este 5 de mayo se celebró a las 19:30 horas, en un horario condicionado por la jornada laboral de muchos asistentes, y pese a la lluvia y las dificultades del día, la convocatoria se mantuvo firme.
Ni el mal tiempo ni el horario laboral desincentivaron la concentración, en la que los convocantes destacan además el apoyo ciudadano recibido en la calle, con vecinos que se sumaron o mostraron su respaldo durante el desarrollo de la protesta.
“Ha sido un golpe importante, no podemos quedarnos sin responder”, explican desde el colectivo, que insiste en que la situación refleja un problema persistente en la planificación ferroviaria que afecta directamente al futuro demográfico y laboral de Zamora.
MANIFIESTO
Después del golpe de Renfe, volvemos a decirlo con claridad: Zamora no puede seguir siendo una parada prescindible.
Se ha tomado una decisión sin consulta, sin información previa y sin tener en cuenta a los usuarios. Se ha modificado el servicio y Zamora se ha enterado cuando el cambio ya estaba encima de la mesa.
Así se está tratando a esta provincia.
Un tren del corredor Vigo-Madrid va a cruzar Zamora sin detenerse en ella. Va a utilizar una infraestructura pública que también pagan los zamoranos y que debería servir para conectar, no para dejar a Zamora al margen.
Durante años se nos ha dicho que la alta velocidad era una oportunidad para vertebrar el territorio, para conectar la España interior, para acercar Zamora al resto del país. Pero cuando un tren pasa por Zamora y no para, eso no es vertebración. Eso no es conexión. Eso es convertir a esta provincia en territorio de paso.
Y Zamora no puede aceptar ese papel.
Un tren que pasa por Zamora tiene que dar servicio a Zamora.
Renfe intenta presentar esta reorganización como una mejora. Hay que tener valor para llamar mejora a quitar una parada a una provincia que lleva años reclamando más servicios, mejores horarios y un tren madrugador útil.
Además, ni siquiera existe un ahorro real de tiempo que pueda justificar la supresión. El cambio consiste en mantener el servicio dentro del corredor, pero eliminando la parada de Zamora. Y aun así, el tren llega más tarde a Madrid que el servicio actual con parada.
Se elimina una parada, se perjudica a Zamora y ni siquiera se produce una mejora real para los usuarios de Galicia que supuestamente justificaría el cambio.
Que alguien explique entonces en qué consiste la mejora.
Porque si no hay una mejora real, si no existe una ganancia clara para el viajero y si no hay una explicación técnica suficiente, lo que queda es una decisión política. Una decisión política que, una vez más, acepta que Zamora sea la que pierde.
Y no puede seguir siendo así.
Renfe publicó una nota de prensa sobre el nuevo horario del AVE de Lugo. En ella defendía que los horarios de primera hora eran importantes para facilitar los desplazamientos laborales y para atender la demanda de las estaciones intermedias, entre ellas la posibilidad de llegar a Zamora antes de las nueve de la mañana.
Lo dijo Renfe. No lo decimos solo los usuarios.
El problema es que ese criterio, cuando se trata de Zamora, desaparece.
Para otros territorios se habla de movilidad laboral, de conectividad y de viajes de ida y vuelta en el día. Para Zamora se habla de ajustes, de reorganización y de una parada menos.
Eso es inaceptable.
Lo que llevamos años reclamando es sencillo: un tren madrugador útil, fiable y pensado para la vida real de la gente. Un tren que permita llegar a Madrid a una hora razonable para trabajar, estudiar, acudir a una consulta médica, resolver gestiones administrativas o desarrollar una actividad profesional.
Eso es exactamente lo que necesita esta provincia.
No se puede hablar de reto demográfico mientras se recortan paradas precisamente en los territorios que más necesitan estar conectados.
No se puede hablar de fijar población mientras no exista un servicio que permita residir en Zamora y trabajar en Madrid.
No se puede hablar de cohesión territorial mientras se debilita la conectividad de esta provincia.
Renfe no puede defender una cosa en sus notas de prensa y hacer la contraria en sus horarios.
No puede hablar de vertebración cuando le interesa y olvidarse de Zamora cuando tiene que tomar decisiones.
Porque Zamora no es una parada menor.
Zamora tiene un volumen de viajeros muy relevante en el corredor Madrid-Galicia, comparable al de otras ciudades con mucha mayor población. Eso demuestra algo evidente: aquí el tren se usa mucho, se usa de forma cotidiana y tiene un peso enorme en la vida de la gente.
Zamora no necesita el tren para figurar en un mapa. Lo necesita para vivir.
Por eso no se pueden diseñar los servicios mirando solo el origen y el destino final del corredor. Hay que mirar también qué ocurre en las estaciones intermedias, qué demanda tienen, qué función cumplen y qué daño se causa cuando se elimina una parada.
En Zamora, quitar una parada no es un detalle. Es otro golpe a una provincia ya muy castigada.
Llega después de años de retrasos. De horarios que no sirven. De respuestas genéricas. De promesas que no se concretan. De una espera interminable por un tren madrugador que sigue sin llegar.
La contradicción ya es insoportable.
El 1 de junio de 2025, Zamora salió a la calle. Aquella movilización fue mucho más que una protesta. Fue la respuesta de una provincia cansada de que las decisiones se tomaran sin escuchar a los usuarios y sin medir las consecuencias reales.
Aquella movilización sirvió. Demostró que cuando Zamora se mueve, algo puede cambiar.
Por eso no podemos quedarnos quietos ahora.
Aquel día Zamora dio un aviso. Dijo que no aceptaba más recortes ferroviarios. Dijo que el tren no podía seguir planificándose de espaldas a quienes lo necesitan.
Ese aviso no se ha atendido como debía.
No se ha corregido el problema de fondo. No se ha reforzado suficientemente el servicio. No se ha resuelto el tren madrugador. Y ahora, a las puertas de cumplirse un año de aquella movilización, Zamora se encuentra con una parada menos.
Por eso el 31 de mayo tenemos que volver a la calle.
No como una protesta distinta, sino como la continuación de aquella movilización.
Hace un año salimos porque Zamora empezó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo.
Ahora salimos porque ya no hay excusas.
El servicio no ha mejorado. Ha empeorado.
La provincia no ha ganado peso. Ha vuelto a perder.
Las decisiones no se han corregido. Se han repetido.
Y el patrón es siempre el mismo: se anuncia una reorganización, se presenta como mejora, se perjudica a Zamora y después se espera que esta provincia lo acepte en silencio.
Pues no.
Zamora no va a seguir aceptando recortes uno a uno, como si cada pérdida fuera un caso aislado.
La supresión de esta parada, la falta de un tren madrugador útil, los retrasos, los horarios mal planteados y la ausencia de una defensa política suficiente forman parte de la misma realidad:
Zamora no está pesando lo que debe pesar en las decisiones ferroviarias del Estado.
Y ahí también hay que ser claros: los representantes políticos de esta provincia tienen una responsabilidad.
No puede ser que cada vez que Renfe recorta o empeora un servicio la presión recaiga casi exclusivamente en los usuarios.
Zamora necesita una posición común. Sin excusas. Sin cálculos pequeños. Sin respuestas tibias.
Desde la Asociación hemos pedido la convocatoria de la mesa de trabajo sobre el ferrocarril de Zamora.
Ahora esa mesa es más urgente que nunca.
Pero tiene que servir para algo.
Tiene que servir para defender ante Renfe y ante el Ministerio una posición clara:
Recuperación de la parada suprimida
Garantía de un tren madrugador útil
Mejora real de los horarios
Fiabilidad del servicio
Respeto a la demanda ferroviaria de esta provincia
No necesitamos reuniones para la foto. Necesitamos soluciones.
Y necesitamos que Zamora hable con una sola voz.
El 31 de mayo volveremos a la calle.
Queremos una concentración tan numerosa como la del año pasado, o más.
Porque ahora hay más motivos, más cansancio y más razones para decir basta.
No salimos solo por una parada.
Salimos por todo lo que hay detrás de esa parada.
Salimos por el tren madrugador.
Por horarios que sirvan.
Por la fiabilidad.
Por el derecho a vivir en Zamora sin quedar cada año peor conectados.
Por una provincia que no acepta seguir siendo la última en la lista.
Zamora no pide privilegios.
Pide que sus trenes paren.
Pide horarios que sirvan para vivir y trabajar.
Pide que se tenga en cuenta su demanda real.
Pide que no se tomen decisiones sobre su futuro sin escucharla.
Pide que sus representantes defiendan lo que tienen que defender.
Pide que Renfe y el Ministerio entiendan que esta provincia no está para más recortes.
Zamora salió a la calle el año pasado.
El 31 de mayo vuelve.
Y esta vez tiene que quedar claro:
El ferrocarril de Zamora no se decide sin Zamora.