El subdelegado del Gobierno responde "al portazo" del Ayuntamiento de Zamora: “Las deficiencias en la Avenida Requejo son subsanables"
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha salido al paso de las críticas del alcalde, Francisco Guarido, tras el decreto municipal que rechaza recepcionar las obras de humanización de la avenida de Requejo. Según Blanco, la actuación ya fue recepcionada por el Ministerio de Transportes y se encuentra dentro del periodo de garantía, por lo que los posibles fallos detectados deberán corregirse sin necesidad de escalar el conflicto.
Blanco ha desmentido de forma tajante que la Subdelegación desconociera el estado del proyecto o que no haya defendido los intereses públicos. “Sí sabemos cuál es el procedimiento y hemos mantenido reuniones con técnicos, empresa y Ayuntamiento”, señaló, recordando incluso un encuentro celebrado hace apenas una semana, aunque sin difusión pública.
Frente a la "amenaza" municipal de acudir a los tribunales, el subdelegado ha rebajado la tensión y ha insistido en que la prioridad es resolver las incidencias dentro del marco administrativo ordinario. “Estamos en plazo de garantía y vamos a intentar solucionar todo lo que se pueda para que el Ayuntamiento quede conforme”, afirmó.
Según Blanco, la obra fue recepcionada por el Ministerio con todos los informes técnicos favorables, conforme a la normativa vigente. Además, matizó que la titularidad y el proceso de recepción no dependen directamente del Ayuntamiento, sino de la administración adjudicante, lo que limita el alcance del decreto municipal.
Sobre los problemas señalados —sumideros, arbolado o acumulación de agua—, el subdelegado los calificó como cuestiones menores o no estructurales, susceptibles de corrección dentro de la garantía. “Las cosas que se puedan hacer, se están haciendo y se van a hacer”, reiteró, aunque no descartó actuar en caso de detectarse deficiencias de mayor calado, de las que, según los técnicos, no hay constancia.
Blanco también destacó el impacto positivo de la humanización de Requejo, señalando la complejidad del proyecto en un contexto de alta carga de obra pública: “Nunca la Unidad de Carreteras en Zamora había tenido tantas actuaciones simultáneas”. En respuesta a las acusaciones de falta de implicación, insistió: “No es verdad que la Subdelegación no haya defendido la obra”, señalando intervenciones adicionales realizadas más allá de la competencia estatal para mejorar el resultado final.
Pese al choque institucional, el subdelegado evitó confrontar directamente con el alcalde y apeló a la colaboración: “Estoy seguro de que el Ayuntamiento quedará conforme con lo que se va a hacer”, aunque reconoció que el Consistorio tiene derecho a recurrir dentro del marco legal.