¿Por qué el hospital de Zamora mantiene los controles de acceso pospandemia que ya han desaparecido en Castilla y León?
El Movimiento en Defensa de la Sanidad Pública de Zamora ha vuelto a situar en el centro del debate el funcionamiento del Complejo Asistencial de Zamora, con especial atención al Hospital Virgen de la Concha, tras constatar un aumento de las quejas ciudadanas vinculadas tanto a la atención sanitaria como a las condiciones de acceso al centro hospitalario.
Su portavoz, Jerónimo Cantuche, acompañado por Carlos Febrero, presentó una nueva radiografía de la situación sanitaria en la provincia. Entre los asuntos que, según el colectivo, concentran un mayor malestar figura la continuidad de los controles de acceso implantados durante la pandemia, un sistema que —subrayan— ya ha sido retirado en el resto de hospitales de Castilla y León.
La pregunta que planteó Cantuche fue directa: por qué Zamora sigue siendo el único complejo hospitalario de la comunidad que mantiene este mecanismo de control de entradas y salidas cuando las circunstancias epidemiológicas que justificaron su implantación han quedado atrás.
El portavoz quiso precisar que sus críticas no se dirigen contra los trabajadores que desempeñan esas funciones en los accesos. Al contrario, defendió que ese personal se limita a cumplir las instrucciones fijadas por la dirección del centro, de modo que la explicación, insistió, debe partir de los responsables de la gestión sanitaria.
Desde el movimiento reconocen que en un hospital deben preservarse el descanso de los pacientes, los horarios establecidos y unas normas elementales de convivencia. Sin embargo, entienden que ese argumento no despeja la controversia que siguen provocando unos controles convertidos, según trasladan, en motivo recurrente de fricción entre usuarios, familiares y personal de acceso.
A juicio de Cantuche, la cuestión de fondo trasciende la mera organización interna del hospital. Lo que está en juego, sostuvo, es el derecho de la ciudadanía a conocer qué criterios justifican que Zamora mantenga una restricción heredada de la pandemia mientras en el resto de la comunidad esa fórmula ya ha desaparecido.
El Movimiento en Defensa de la Sanidad Pública sostiene que la permanencia de este sistema está alimentando conflictos cotidianos en la entrada al hospital y reclama una explicación pública y transparente sobre la decisión de mantener una medida que, seis años después del inicio de la crisis sanitaria, continúa generando interrogantes en la provincia.