Premios Vulcano y Mercurio 2026: Zamora reconoce a las empresas y empresarios que impulsan el futuro de la provincia
La 38.ª edición de los Premios Vulcano y Mercurio convirtió este domingo a Zamora en el escaparate del talento empresarial de la provincia. La Cámara Oficial de Comercio distinguió a Esla Formación, Molinos del Duero, Manuel Faúndez Rivas y Rafael Sánchez Olea por su contribución al desarrollo económico, la innovación y el emprendimiento, en una gala marcada por la emoción desde el primer momento tras el recuerdo tributado a Herminio Ramos, fallecido este domingo.
Empresarios, representantes institucionales y agentes económicos se dieron cita en una ceremonia que sirvió para reivindicar el papel del tejido empresarial como motor de crecimiento, generación de empleo y fijación de población. Antes del inicio del acto, la vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, defendió el compromiso del Gobierno autonómico con las empresas que apuestan por invertir, innovar y crear oportunidades en el territorio, mientras que el presidente de la Cámara de Comercio de Zamora, Enrique Oliveira, destacó el ejemplo que representan los galardonados para el presente y el futuro de la economía provincial.
La gala comenzó con un sentido homenaje a Herminio Ramos, fallecido este domingo 28 de junio, que dio paso a un prolongado aplauso de los asistentes. El presidente de la Cámara de Comercio de Zamora, Enrique Oliveira, abrió la ceremonia recordando la figura del que fuera cronista oficial de la ciudad y uno de los grandes referentes de la historia contemporánea de la provincia. Visiblemente emocionado, trasladó el pesar de la institución por su pérdida y destacó el legado intelectual y humano que deja a Zamora, invitando al auditorio a rendirle un cálido reconocimiento antes de iniciar la entrega de los galardones.
Durante su intervención, Oliveira puso en valor la trayectoria de los galardonados de este año, resaltando su aportación al desarrollo económico y empresarial de la provincia.
Sobre Esla Formación, distinguida con el Premio Mercurio 2026, afirmó que hablar de la entidad "es hablar de Renata López y Félix Domínguez, de una organización que ha comprendido algo esencial: que el conocimiento es el principal motor de transformación económica y social de nuestro tiempo".
El presidente de la Cámara destacó que, en un contexto de rápidos avances tecnológicos y de creciente demanda de profesionales cualificados, Esla Formación "ha sabido anticiparse y ofrecer respuestas". Recordó que lo que nació como una iniciativa local se ha convertido, gracias a una estrategia sólida y un trabajo constante, "en un grupo educativo de referencia con implantación en distintos territorios de España".
Oliveira subrayó además que el mayor mérito del proyecto no es solo su crecimiento, sino "el impacto que ha generado", ya que demuestra que "desde Zamora es posible crear proyectos ambiciosos, competitivos y capaces de proyectarse mucho más allá de nuestras fronteras provinciales sin perder nunca sus raíces". Por ello, explicó que el Premio Mercurio reconoce "no solo una brillante trayectoria empresarial, sino también una valiosa contribución al progreso colectivo".
Respecto al Premio Vulcano 2026, concedido a Molinos del Duero, aseguró que la empresa representa "la capacidad de innovar respetando la tradición". Destacó que su trayectoria demuestra que es posible preservar el legado industrial ligado al territorio al tiempo que se incorporan nuevas tecnologías, procesos de innovación y proyectos de investigación.
Oliveira puso como ejemplo la recuperación de la molienda a la piedra, la valorización de variedades autóctonas y la apuesta por productos diferenciados, iniciativas que, a su juicio, constituyen "un magnífico ejemplo de cómo generar valor añadido desde el territorio". Asimismo, señaló que el reconocimiento a Molinos del Duero supone también poner en valor la importancia estratégica de la industria agroalimentaria, "uno de los grandes activos económicos de Zamora y un sector llamado a desempeñar un papel decisivo en el futuro de la provincia".
La Medalla a la Dedicación Empresarial recayó en Manuel Faúndez Rivas, de quien Oliveira destacó que su nombre "está indisolublemente unido al desarrollo del sector micológico zamorano y a la puesta en valor de un recurso natural". Recordó que fue capaz de identificar una oportunidad donde otros solo veían una actividad complementaria y que contribuyó decisivamente a convertir la micología en un motor de desarrollo económico, turístico y gastronómico para la provincia, especialmente para la comarca de Aliste.
Por su parte, la Medalla a la Lealtad Empresarial fue para Rafael Sánchez Olea, tras 44 años al frente de la cooperativa Bajo Duero. El presidente de la Cámara definió la lealtad como un valor basado en el compromiso, la perseverancia y la responsabilidad, destacando que esas más de cuatro décadas representan "una vida entera dedicada a una organización, a sus socios, a sus trabajadores y a los valores del cooperativismo". Oliveira aseguró que reconocer una trayectoria tan prolongada supone también reivindicar "los valores que permiten construir proyectos sólidos y duraderos".