“Sin personal, sin medios y con retraso”: bomberos forestales denuncian el colapso del operativo antiincendios en Zamora

Charla coloquio en el NH de Zamora con los agentes forestales

La campaña de incendios en Zamora y Castilla y León ha comenzado envuelta en críticas y advertencias desde dentro del propio dispositivo antiincendios, donde agentes medioambientales y bomberos forestales alertan de carencias de personal, falta de medios y decisiones que llegan tarde. El arranque del operativo coincide además con un vacío de dirección política en materia de Medio Ambiente tras la investidura de Alfonso Fernández Mañueco este 11 de junio, sin consejero o consejera nombrado en un momento clave para la gestión del riesgo forestal

El dispositivo antiincendios de Zamora ha arrancado la campaña de máximo riesgo en un clima de preocupación y advertencias internas. Así se ha puesto de manifiesto en el desayuno-coloquio organizado por UGT Servicios Públicos en Zamora, celebrado en el hotel NH Palacio del Duero, donde agentes medioambientales y bomberos forestales han descrito un operativo calificado de “incompleto”, “precario” y marcado por la “incertidumbre”.

El encuentro, moderado por el periodista de El País y escritor Juan Navarro, autor de Los rescoldos de la Culebra, ha reunido a profesionales en activo del dispositivo autonómico, entre ellos los agentes medioambientales Sergio Martín y Lorenzo Ferrero, además del bombero forestal Hugo Rodríguez, que han puesto el foco en la falta de personal, medios insuficientes y problemas de coordinación en un contexto que, advierten, se vuelve cada vez más exigente por el aumento de la intensidad de los incendios.

Sergio Martín, agente medioambiental en la comarca de Aliste, ha advertido de que las condiciones meteorológicas anticipan una campaña especialmente compleja. Ha señalado que las altas temperaturas, la baja humedad y la acumulación de combustible fino seco están adelantando el riesgo, y ha subrayado que el operativo “sigue teniendo carencias de personal, técnicas y de coordinación”, además de dificultades en las comunicaciones en zonas rurales.

Martín ha insistido en la necesidad de un dispositivo estable durante todo el año: “Un operativo 365 días debe existir. Las emergencias no entienden de calendario”.

En la misma línea, Lorenzo Ferrero ha criticado la situación de arranque de campaña y la gestión de los cambios organizativos recientes. Ha descrito un escenario de “incertidumbre” por reformas implementadas “tarde”, ya en plena temporada de riesgo, y ha alertado de que la planificación debería haberse ejecutado durante el invierno. También ha señalado la falta de cobertura en puestos clave y la incorporación de personal sin suficiente formación en el momento crítico.

Las críticas se han endurecido con las declaraciones del bombero forestal Hugo Rodríguez, quien ha denunciado la ausencia de efectivos en puntos estratégicos de la provincia, como puestos de vigilancia y autobombas, así como la activación de bolsas de empleo con fechas que, a su juicio, llegan “demasiado tarde”. “Estamos empezando con menos personal que el año pasado”, ha advertido.

Rodríguez también ha puesto el acento en la formación: apenas 14 horas acumuladas en varios años, según ha explicado, una cifra que considera claramente insuficiente para un trabajo de alto riesgo. Aunque ha reconocido la existencia de protocolos en prevención de riesgos laborales, ha alertado de que la incorporación de nuevos trabajadores sin experiencia puede suponer un problema añadido en plena campaña.

El coloquio ha servido también para cuestionar el modelo de gestión del operativo y su encaje dentro de las políticas autonómicas. Los participantes han coincidido en señalar la falta de planificación estructural a largo plazo y la ausencia de una estrategia estable que permita reforzar la prevención frente a la extinción.

Además, han advertido de que el debate público sobre los incendios se concentra en los meses de verano, cuando las llamas ya están activas, mientras que el resto del año desaparece de la agenda mediática y política, a pesar de que la prevención y la gestión del territorio son elementos clave para reducir el riesgo.

En el turno de preguntas, los participantes han cuestionado el nivel de prioridad política que se otorga a la gestión de incendios en Castilla y León, especialmente en un territorio con alta dispersión poblacional y amplia superficie forestal, donde la respuesta ante emergencias resulta más compleja por la falta de recursos distribuidos y por las dificultades de comunicación en el medio rural.

De hecho, el operativo antiincendios ha iniciado la campaña en un contexto de incertidumbre política en la Consejería de Medio Ambiente, tras la reciente investidura de Alfonso Fernández Mañueco este 11 de junio y a la espera de un nuevo nombramiento al frente del área. Una situación que, según trasladan los propios participantes en el coloquio celebrado en Zamora, deja al dispositivo en una especie de transición en la que continúa como responsable de referencia el anterior titular, Juan Carlos Suárez-Quiñones, mientras no se formaliza el relevo, en un momento especialmente sensible por el inicio del periodo de máximo riesgo de incendios.

El encuentro ha dejado, en resumen, un diagnóstico compartido por los profesionales del dispositivo: un sistema que arranca la campaña con déficits estructurales y organizativos, en un contexto climático cada vez más adverso y con un riesgo de incendios que, según advierten, no deja de intensificarse en los últimos años.