El Ayuntamiento de Zamora ha activado un nuevo paso en la recuperación del entorno patrimonial con la licitación del derribo de edificaciones anexas a la muralla en la calle Santa Ana, un enclave especialmente sensible dentro del casco histórico de la ciudad.
El procedimiento ya está publicado en la Plataforma de Contratación del Estado y fija como fecha límite para la presentación de ofertas el 15 de abril, dentro de un proceso que se enmarca en la estrategia municipal de liberación y puesta en valor del entorno de la muralla.
Esta actuación no es aislada. Forma parte de una programación iniciada en 2016, en la que el Consistorio asegura haber invertido ya alrededor de 5 millones de euros con el objetivo de recuperar espacios degradados, mejorar la accesibilidad y reforzar la protección del patrimonio histórico.
El derribo previsto afecta a construcciones adosadas al perímetro defensivo, cuya eliminación permitirá despejar visual y físicamente el entorno de la muralla, favoreciendo su integración en el espacio urbano y su uso ciudadano. La intervención se alinea con los criterios del planeamiento vigente, especialmente el Plan Especial de Protección del Casco Histórico Artístico de Zamora, que contempla la recuperación progresiva de estos ámbitos.