Los médicos de Zamora avisan: “No nos vamos a echar atrás”, en una huelga que se enquista por el Estatuto Marco

Pancarta en el Hospital Virgen de la Concha
Los facultativos denuncian el bloqueo del Ministerio de Sanidad y reprochan a las comunidades autónomas, incluida Castilla y León, una implicación insuficiente ante el deterioro de la sanidad pública

La huelga de médicos contra la reforma del Estatuto Marco continúa activa en Zamora en medio del creciente malestar del colectivo sanitario, que ya no solo dirige sus críticas al Ministerio de Sanidad por la falta de negociación, sino también a las comunidades autónomas, a las que reprochan una implicación insuficiente pese a tener las competencias sanitarias transferidas. “Las comunidades autónomas tendrían que ser menos tibiosas”, defendieron Sebastián Martínez, presidente del Colegio de Médicos de Zamora y vicepresidente de CESM y José Ramón, médico del Servicio de Admisión.

Ambos facultativos trasladaron la sensación de bloqueo absoluto en las negociaciones con el Ministerio. Según explicaron, desde los contactos mantenidos en abril y junio no se ha producido ningún movimiento real por parte del Gobierno. “No se han movido”, lamentó Martínez, que criticó además la falta de respuesta efectiva tras la petición de mediación elevada al presidente del Gobierno.

Los médicos reconocen que el desgaste empieza a hacerse visible tras semanas de movilizaciones, aunque advierten de que la repercusión asistencial es inevitable porque cada profesional que secunda el paro afecta directamente al funcionamiento sanitario. “Se están prolongando las listas de espera, aumentando las citaciones y retrasando intervenciones”, señalaron.

Pancarta en apoyo de la huelga nacional de médicos en el Virgen de la Concha

Durante la comparecencia, insistieron en que el actual escenario sanitario es uno de los peores que ha vivido el colectivo en décadas. “Nunca hemos visto una situación tan lamentable como esta”, afirmó, recordando que incluso durante la huelga sanitaria de 1995 existía capacidad de negociación con el antiguo Insalud.

Añaden, además, que el conflicto supera el ámbito estrictamente laboral y afecta al modelo sanitario público. A su juicio, el Estatuto Marco y la falta de respuesta institucional están contribuyendo a un progresivo deterioro de la profesión médica. “La relación médico-enfermo es la base de la sanidad pública y se está desmontando como nunca habíamos conocido”, denunció.

Los facultativos consideran que las comunidades autónomas deben asumir un papel más activo en el conflicto, ya que forman parte de los órganos territoriales donde se aborda el desarrollo del Estatuto Marco. Aunque reconocen que el consejero de Sanidad de Castilla y León se ha pronunciado a favor de que se atiendan algunas reivindicaciones médicas, consideran insuficiente la posición mantenida hasta ahora por las autonomías.

Pese a la llegada del verano y al desgaste acumulado tras semanas de protestas, el comité de huelga ya estudia nuevas fórmulas de movilización para mantener la presión. “Que tardemos más o menos, pero no nos vamos a echar atrás”, concluyó Sebastián Martínez.