Motivar a los más pequeños a la lectura y cultivar su imaginación son, sin duda, grandes retos que se afrontan desde las familias y los centros escolares, retos que el Grupo Edelvives hace suyos, ya que los nuevos y pequeños lectores de ahora serán los grandes lectores del futuro, personas que cultivarán su propio criterio para lograr una ciudadanía plena. Los Premios Literarios Edelvives son una muestra de este compromiso. El próximo jueves, la editorial aragonesa celebrará una gala en Madrid donde se mostrarán, por primera vez, los nuevos libros premiados y se entregarán los galardones.
Los galardonados han sido los autores noveles Carolina Gilbert y Daniel Lorente, que recibirán el Premio Ala Delta a mejor obra destinada a público infantil por Gwyneth; el consagrado autor de literatura para jóvenes Manuel López Gallego, que se ha alzado con el Premio Alandar de narrativa juvenil 2024 gracias a Verano en el asteroide; y el ilustrador, pintor, diseñador y poeta Mario Jodra quién ha ganado el V Premio Internacional de Ilustración Edelvives. Los dos primeros están dotados con 14.500€ y el tercero con 7.500€.
Gwyneth
En el caso de Ala Delta es la primera vez en treinta y cuatro años que recae en una obra escrita a cuatro manos. Gwyneth parte de un sueño de Lorente, electricista de profesión, que ha visto como su sueño se ha hecho realidad en forma de libro. El jurado ha destacado el acierto al tejer puentes narrativos entre un mundo fantástico de gran originalidad y el real. Los catalanes Carolina Gilbert y Daniel Lorente consiguen en esta historia arropar a los lectores en un universo entrañable con una ambientación polar que remite a un imaginario navideño, que ha despertado innumerables fantasías en la tradición literaria infantil.
Gwyneth es una evocadora historia de género fantástico que transporta a un remoto y alegre pueblo de Alaska, primero, y después a Ningunaparte, un paraje invernal vedado a los humanos, al que se accede con un medallón mágico. La pequeña Gwyneth sufre acoso escolar tras el que consigue hallar su lugar. Un viaje extraordinario y fantástico y unos compañeros inolvidables llevarán a la protagonista a descubrir su identidad en Ningunaparte y a enfrentarse a su insólita historia de adopción, en la que participan osos polares, trenes voladores y elfos.
«Nos emociona pensar que este libro llegará a muchos niños y niñas que quizás se identifiquen con Gwyneth. Nos gustaría, además, que la historia los haga reflexionar sobre cómo se comportan con los demás. Y, sobre todo, que se diviertan», subrayan los autores.
Verano en el asteoride
Manuel López Gallego, extremeño de adopción, se ha alzado con el Premio Alandar de narrativa juvenil 2024 con Verano en el asteroide. «Como en la mayoría de mis novelas para jóvenes —cuenta—, he tratado de reflejar ese momento tan difícil y trascendental que es la adolescencia. De la superación de los problemas que se plantean en ese período depende el resto de nuestra vida. Por eso, las novelas juveniles que prefiero como autor y como lector son las de aprendizaje. Mi deseo es que los lectores se identifiquen y se sientan también ellos protagonistas de su propia historia».
El jurado celebró la destreza del autor para manejar los tiempos narrativos, en una intriga que retrocede o salta a conveniencia entre pasado, presente y futuro. Asimismo, señaló «la delicadeza con la que inserta en la trama, mediante analogías con la cotidianidad de los personajes, episodios de la vida y la obra de Saint-Exupéry, que se constituyen en paradigma para la evolución personal del protagonista». Verano en el asteroide tiene como protagonista a Horacio, que, con trece años, atraviesa una etapa difícil: sus padres se han separado y en el instituto sufre acoso. Se enfrentará sin saberlo al verano más importante de su vida y cumple su deseo de marcharse al campo a visitar a su abuelo, con quien comparte una gran admiración por el escritor Antoine de Saint-Exupéry y la fascinación por los aviones.
Estilo figurativo y realista
El ilustrador zamorano Mario Jodra se caracteriza por su estilo figurativo y realista. Utiliza herramientas tradicionales como el lápiz y el carboncillo, que combina con técnicas mixtas y herramientas digitales. Ha trabajado como diseñador y maquetador para agencias y como ilustrador para prensa y editoriales. Tiene un sello editorial propio que contempla disciplinas tales como artes visuales, narrativa del cómic y poesía. Gracias al premio recibido, el autor realizará un proyecto editorial pendiente de determinar con Edelvives.
El jurado ha destacado «el virtuosismo técnico del autor», «la capacidad expresiva tanto de las escenas como de los personajes», «la elección compositiva de los espacios arquitectónicos y humanos» y en «el poder evocador de sus imágenes».
Por otra parte, el jurado ha otorgado un accésit a Bruna Magalhães Kater (São Paulo, Brasil).
ALA DELTA
El jurado estuvo integrado por Isabel Benito, mediadora cultural; Beatriz Berrocal, ganadora de la pasada edición; Ana López Andrade, profesora; Marina Navarro, bibliotecaria, e Ignacio Chao, editor. Ha actuado como secretario Jorge Gómez.
ALANDAR
El jurado estuvo compuesto por Mari Ángeles Alonso (bibliotecaria), Begoña Regueiro (profesora), Lara Meana (librera), José Antonio Francés (ganador de la pasada edición) y Violante Krahe (editora), actuando como secretario Juan Nieto Marín.
INTERNACIONAL DE ILUSTRACIÓN
El jurado estuvo integrado por Fernando Agresta, director de Arte del Grupo Edelvives; María José Aoiz, jefa del departamento de Diseño y profesora de proyectos de ilustración de Artediez; Marta Larragueta, doctora en Educación, especializada en literatura infantil y en álbum ilustrado; Javier Zabala, ilustrador; Violante Krahe, jefa de Ediciones de Literatura del Grupo Edelvives, como presidenta, y Llanos de la Torre, como secretaria.
Edelvives, con ciento treinta y cinco años de historia, es la editorial más antigua de España y ha sido reconocida a nivel nacional e internacional con distintos premios de prestigio en el ámbito de la educación. Estos galardones refuerzan su posición de liderazgo y ponen en valor tanto su compromiso con el sector, como su capacidad para innovar y proponer nuevas maneras de hacer.