La estación de autobuses de Zamora perderá uno de sus negocios más veteranos. El estanco ubicado en el recinto cerrará sus puertas para trasladarse al entorno de plaza Alemania, concretamente a la avenida Víctor Gallego, tras 35 años de actividad ligada al tránsito diario de viajeros.
Detrás de la decisión se encuentra la incertidumbre generada por la futura reforma de la estación de autobuses que prevé acometer la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Movilidad y Transformación Digital. Una actuación de la que, según reconocen los propios negocios instalados en el recinto, todavía se desconocen numerosos detalles y que ha terminado por acelerar la salida del establecimiento.
Cristina Posadas, actual responsable del estanco, asegura que todavía no existe una fecha definitiva para el traslado ni para la apertura del nuevo local, aunque confía en que pueda producirse “en breve”. En estos momentos, el establecimiento de la avenida Víctor Gallego se encuentra en fase de acondicionamiento y pendiente de completar la documentación necesaria para iniciar la actividad.
La propietaria admite abiertamente que el cambio de ubicación responde al “miedo” que genera la reforma de la estación y a las consecuencias que puede tener para los pequeños negocios que funcionan dentro del edificio.
El traslado supone además un importante cambio personal y profesional tras 35 años vinculados al recinto de la estación. Posadas reconoce que abandonar el lugar “da mucha pena”, especialmente por la relación construida durante décadas con una clientela habitual y muy vinculada al barrio y al día a día de la terminal. “Muchos clientes son ya de casa”, señala.
Pese a ello, el negocio afronta ahora una nueva etapa en una de las zonas más transitadas de la ciudad, junto a plaza Alemania, donde buscará mantener a parte de su clientela tradicional y abrirse también a nuevos consumidores en pleno centro urbano.