Los tractores han comenzado a llegar a Zamora desde primeras horas de la mañana en una nueva jornada de movilización del sector agrario que se espera multitudinaria. Algunos agricultores, más madrugadores y decididos a no perder tiempo, ya se encuentran con sus vehículos en el centro de la ciudad, anticipando una imagen poco habitual en la capital, donde hoy se verán tractores de todos los colores, incluso amarillos.
La protesta, convocada por las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAs) en unidad de acción, tiene como objetivo visibilizar la grave situación que atraviesa el campo y reclamar medidas urgentes que garanticen la viabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas.
A partir de las 11:00 horas, agricultores y ganaderos se concentrarán en la avenida Cardenal Cisneros, acudiendo con tractores, a pie o por los medios que cada participante considere. Una vez que todos los vehículos estén agrupados, se procederá al corte de la vía, lo que condicionará la circulación en la zona. Desde la organización piden comprensión a la ciudadanía ante las molestias que pueda ocasionar la protesta.
Los convocantes recuerdan que “sin campo no hay alimento” y subrayan que las incidencias en el tráfico no son un problema generado por los agricultores, sino una consecuencia directa de la crisis estructural que sufre el sector. En este sentido, recomiendan planificar los desplazamientos con antelación y apelan a la empatía y al apoyo ciudadano, invitando a la sociedad a respaldar sus reivindicaciones.
Tras la concentración inicial, los tractores se dirigirán hasta la zona de La Marina, donde quedarán estacionados. Posteriormente, a las 13:00 horas, se iniciará una marcha a pie hasta la plaza de la Subdelegación del Gobierno, escenario del acto final de la protesta. La movilización está previsto que concluya en torno a las 15:00 horas.
La jornada cuenta con la participación de representantes del sector como Antonio Medina, Aurelio González, Lorenzo Rivera y Antonio Jesús Rodríguez, y se enmarca dentro de un calendario de movilizaciones para exigir precios justos que permitan rentabilizar las producciones agrarias, así como el freno a acuerdos comerciales desleales con países que no cumplen los mismos estándares que la Unión Europea, como Marruecos o los países del Mercosur.
Entre las principales demandas del sector también figuran la defensa de una PAC fuerte, con dotación presupuestaria suficiente y sin recortes, la simplificación de la normativa para reducir la carga burocrática, medidas frente a la crisis de precios del cereal, que se prolonga desde hace tres campañas, y un mayor control de la fauna silvestre, responsable de importantes daños en las explotaciones.