La diócesis de Zamora constituye el Consejo Pastoral Diocesano para impulsar la misión y la participación eclesial
La diócesis de Zamora ha dado un nuevo paso en su camino de renovación pastoral con la constitución oficial del Consejo Pastoral Diocesano, un órgano llamado a convertirse en espacio de escucha, discernimiento y corresponsabilidad al servicio de toda la comunidad diocesana.
La creación de este consejo es fruto del proceso de reflexión y participación desarrollado durante los últimos años a través de las asambleas diocesanas, las consultas realizadas en los distintos arciprestazgos y el trabajo llevado a cabo por el Consejo Presbiteral. Su principal objetivo será favorecer la escucha mutua entre laicos, personas consagradas y ministros ordenados para discernir conjuntamente los caminos que el Espíritu Santo señala a la Iglesia zamorana.
Durante el acto de constitución, el obispo de Zamora, Fernando Valera, destacó el carácter profundamente espiritual de este nuevo órgano. «No es algo estructural o burocrático, sino un acontecimiento espiritual», afirmó, subrayando que el consejo nace como expresión concreta de una Iglesia que desea caminar unida y responder con fidelidad a los retos actuales de la evangelización.
El prelado recordó que es el Espíritu Santo quien impulsa el "caminar juntos", fortaleciendo la comunión entre los creyentes y haciendo posible que cada vocación, ministerio y carisma encuentre su lugar dentro de la unidad del Pueblo de Dios. En este sentido, incidió en la necesidad de cultivar actitudes de escucha, comprensión y reconciliación, evitando divisiones que puedan debilitar la vida eclesial.
Entre las funciones del nuevo Consejo Pastoral Diocesano estará la de convertirse en una auténtica "caja de resonancia" del sentir de los bautizados de la diócesis, favoreciendo la conexión entre los distintos arciprestazgos, comunidades y realidades pastorales. Su labor buscará reforzar la comunión y la coordinación de las acciones evangelizadoras para que respondan a un proyecto pastoral común.
Asimismo, el consejo tendrá la responsabilidad de reflexionar y evaluar la acción pastoral diocesana, revisando estructuras, métodos y actividades con el fin de que continúen respondiendo a una Iglesia eucarística, sinodal, orante y misionera.
Con esta constitución, la diócesis de Zamora fortalece los cauces de participación y discernimiento comunitario, consolidando su apuesta por la sinodalidad y por una Iglesia en la que todos los fieles están llamados a colaborar activamente en la misión evangelizadora.