Cobadu reúne en Zamora a sus socios y celebra su primera Asamblea en el nuevo Aula con homenaje a los fundadores
La Sociedad Cooperativa Bajo Duero (Cobadu) ha celebrado su Asamblea General Ordinaria en las nuevas instalaciones del Área Cobadu de Zamora, en un encuentro que marca un hito en la trayectoria de la entidad al ser la primera vez que este órgano se desarrolla en el nuevo complejo, ya consolidado como uno de los principales polos agroalimentarios del país.
Durante la sesión se presentaron los resultados del ejercicio 2025, en el que la cooperativa alcanzó una facturación de 504.654.611 euros, confirmando la evolución positiva de su actividad y su peso creciente en el sector agroganadero. Especial relevancia ha tenido el área de alimentación animal, donde Cobadu fabricó 683.070 toneladas de pienso, situándose entre los principales productores del país.
La tendencia de crecimiento se mantiene en el inicio de 2026, con un incremento superior al 13 % en la producción de alimentación animal durante los seis primeros meses del año respecto al mismo periodo anterior, un dato que refuerza las previsiones de estabilidad y expansión de la cooperativa.
El impulso inversor también ha sido uno de los ejes centrales de la gestión. En 2025, Cobadu destinó más de 13,2 millones de euros a nuevas inversiones, elevando la inversión acumulada hasta cerca de 190 millones, en una estrategia orientada a modernización, innovación y refuerzo de servicios a los socios.
En este contexto, la cooperativa ha anunciado además la puesta en marcha de una nueva línea de fabricación de piensos dentro de la Fábrica 3, una actuación destinada a ampliar la capacidad productiva y dar respuesta al crecimiento de la demanda.
Durante la Asamblea se subrayó igualmente el papel del cooperativismo como herramienta clave para la competitividad del sector primario, destacando el modelo de Cobadu basado en el suministro de insumos a precios competitivos, la garantía de comercialización de las producciones y el aseguramiento del cobro a los socios.
El director general, Rafael Sánchez Olea, analizó la situación del sector agroganadero, señalando las dificultades que atraviesan ámbitos como el ovino, la incertidumbre en la agricultura por el incremento de costes —especialmente fertilizantes— y la presión sobre los precios de los cereales, además de la compleja coyuntura del porcino de capa blanca condicionada por la Peste Porcina Africana y sus efectos en los mercados internacionales. En este escenario, defendió el papel del cooperativismo como instrumento de estabilidad y respuesta colectiva.
El cierre de la Asamblea estuvo marcado por el carácter institucional del acto. El presidente de la cooperativa, Leoncio Viejo, destacó la relevancia de esta primera sesión en el nuevo complejo y rindió homenaje a los 318 socios fundadores, que dieron origen al proyecto en 1979.
En su reconocimiento, se descubrió una placa conmemorativa con los nombres de los fundadores y se oficializó la denominación del salón de actos como “Aula Rafael Sánchez Olea”, en homenaje a la trayectoria del histórico director general y su contribución al desarrollo de la entidad.
El acto incluyó también un reconocimiento a figuras clave en la historia de Cobadu, como el expresidente Florentino Mangas, y a todos los profesionales y colaboradores que han contribuido a su crecimiento.
La Asamblea concluyó con un mensaje de continuidad y fortalecimiento del modelo cooperativo, subrayando su papel en la mejora de la rentabilidad de las explotaciones, la estabilidad del medio rural y la consolidación del tejido agroganadero en la provincia de Zamora.