“El ciclo 0-3 es educación”: protesta en Zamora para exigir ratios dignas y más inversión en escuelas infantiles
La consigna se repitió de forma constante bajo la tormenta que cayó en la tarde del jueves en Zamora: “El ciclo 0-3 es educación”. Una frase convertida en eje de la pequeña concentración convocada por CCOO y educadoras del primer ciclo de Educación Infantil para denunciar lo que consideran una deuda estructural de las administraciones con esta etapa educativa.
La movilización puso el foco en una reivindicación de fondo: el reconocimiento real del ciclo de 0 a 3 años como etapa educativa plena, con condiciones equiparables a su importancia en el desarrollo infantil. Las participantes denunciaron la convivencia con ratios elevadas, falta de recursos, desigualdades laborales y modelos organizativos que, según sostienen, priorizan el ahorro económico sobre la calidad educativa.
Desde Comisiones Obreras, José Manuel Ramos subrayó que el sistema ya no puede sostener más excepciones ni retrasos en la resolución de estas carencias. En este sentido, el sindicato reclama la eliminación de las unidades mixtas, una fórmula que consideran diseñada para contener gasto pero que, a su juicio, dificulta la atención adecuada a las distintas etapas de desarrollo.
La organización sindical defendió además la necesidad de una red pública suficiente, estructurada por tramos de edad y con ratios ajustadas a las recomendaciones europeas, que establecen como referencia un máximo de cuatro menores por profesional en el tramo de 0 a 1 años, seis en el de 1 a 2 y ocho en el de 2 a 3. Sin embargo, las trabajadoras alertaron de que estos parámetros están muy lejos de la realidad en muchos centros.
Durante la concentración, las educadoras insistieron en que el primer ciclo de Infantil no puede seguir siendo tratado como un servicio asistencial o una herramienta exclusiva de conciliación familiar. Reivindicaron que la atención a la infancia debe sustentarse en una inversión pública estable y suficiente, acorde a su impacto educativo y social.
Uno de los puntos más críticos señalados fue la externalización de servicios, que según los sindicatos ha derivado en una desigualdad salarial estructural dentro del propio sector. Denuncian que trabajadoras con funciones similares perciben retribuciones muy diferentes en función del modelo de gestión, lo que consideran una consecuencia directa de las políticas de contención del gasto.
Las profesionales también expusieron la existencia de condiciones laborales desiguales dentro del mismo ámbito educativo, con cargas de trabajo elevadas y salarios bajos, pese a tratarse de una labor especializada en el desarrollo infantil temprano.
La concentración incluyó además la defensa del derecho a la huelga, con críticas a los servicios mínimos establecidos en movilizaciones anteriores, que consideran desproporcionados y limitantes para el ejercicio de la protesta.
Desde la plataforma de educadoras de Castilla y León, Sara Rodríguez, dio lectura a un manifiesto en el que se reiteraron estas demandas y se insistió en la necesidad de avanzar hacia una red universal, gratuita y de calidad para toda la etapa de 0 a 3 años, con reducción de ratios, implantación de la pareja educativa en las aulas, eliminación de unidades mixtas en centros completos y homologación de condiciones laborales.
El documento también reclamó el fin de la externalización y un incremento de la financiación y de los recursos humanos, subrayando que la mejora de las condiciones laborales repercute directamente en la calidad de la atención educativa a la infancia.
Con nuevas movilizaciones sobre la mesa si no hay avances, el sector reiteró su mensaje central en Zamora: la etapa de 0 a 3 años exige reconocimiento educativo pleno, inversión sostenida y una reorganización profunda del sistema que garantice tanto los derechos de las trabajadoras como el desarrollo de la infancia.