La bióloga "cum laude" Silvia Librada defiende en Zamora los cuidados paliativos centrados en la dignidad del paciente hasta el final de la vida
La bióloga y doctora cum laude en Ciencias de la Salud, Epidemiología, Salud Pública y Gestión Sanitaria, Silvia Librada Flores, defendió en el Museo Etnográfico de Castilla y León la necesidad de situar a la persona en el centro de la atención sanitaria durante la etapa final de la vida, con una intervención en la que reivindicó el derecho a “decidir hasta el final”.
La conferencia se enmarcó en las jornadas abiertas el pasado 30 de abril por el médico Francisco Lusi Centeno Pascual, vinculadas al Centro de Día Requejo, y centradas en la reflexión sobre el acompañamiento, los cuidados paliativos y la dignidad en el proceso final de la vida.
Durante su intervención, Librada insistió en que cada paciente requiere una atención adaptada “a cada persona, en cada momento y en cada necesidad”. Reivindicó que quienes afrontan una enfermedad avanzada puedan mantener la conciencia y el control sobre lo que sucede, ser tratados con dignidad, respeto e intimidad, y contar con la posibilidad de elegir cómo y dónde vivir sus últimos días.
La especialista abordó además uno de los sentimientos que, según explicó, aparece con frecuencia en estas etapas: el temor a convertirse en una carga para los seres queridos. En ese contexto, subrayó la importancia de evitar la prolongación inapropiada de la vida mediante tratamientos desproporcionados cuando estos dejan de aportar beneficio real al paciente.
Uno de los ejes de su intervención fue la defensa de una atención integral que no se limite al abordaje clínico. Librada señaló que el final de la vida exige también acompañamiento psicológico, social y espiritual, así como la presencia de las personas queridas.
En su exposición introdujo también la llamada “regla de platino”, formulada por el médico estadounidense Harvey Chochinov: tratar al paciente no como uno querría ser tratado, sino como esa persona desea ser tratada. Una idea que, según explicó, obliga al profesional a desplazarse hacia la realidad concreta de quien tiene delante.
La doctora destacó como pregunta esencial en la relación asistencial una formulación que considera clave en los equipos de excelencia en cuidados paliativos: “¿Qué debería saber de usted como persona para tratarle de la mejor manera posible?”.
A partir de esa cuestión, señaló, comienza una conversación que transforma la relación clínica en una alianza basada en la confianza. Es en esa respuesta —añadió— donde el profesional deja de ser únicamente profesional para convertirse, antes que nada, en una persona capaz de comprender cómo quiere ser acompañada otra persona en uno de los momentos más delicados de su vida.
Silvia Librada Flores es bióloga y doctora cum laude en Ciencias de la Salud, Epidemiología, Salud Pública y Gestión Sanitaria, con una tesis centrada en el desarrollo de comunidades compasivas en la enfermedad avanzada y al final de la vida, así como en la evaluación de su impacto social. Con más de 20 años de trayectoria en el ámbito de los cuidados paliativos, ha desarrollado programas, investigación y proyectos orientados a impulsar una mayor implicación social en el acompañamiento de personas en fase avanzada de enfermedad.
Actualmente forma parte de la Fundación New Health, donde trabaja en el desarrollo de modelos de atención y comunidades compasivas. Ha sido además coordinadora del Grupo de Trabajo de Comunidades Compasivas al final de la vida de la SECPAL entre 2018 y 2021, y ejerce como profesora colaboradora en el Máster de Cuidados Paliativos Pediátricos de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y en el Máster de Cuidados Paliativos de la Universidad de Málaga.