El Teatro Ramos Carrión de Zamora ha vuelto a convertirse este fin de semana en el epicentro del ritmo con la celebración de la décima edición del Alteisa Drumfest, el festival de batería y percusión organizado por la empresa zamorana Alteisa Sonido, que durante una década ha logrado traer a la capital algunos de los nombres más influyentes del panorama internacional.
El evento, nacido en 2017 de la mano de un grupo de apasionados de la batería y la percusión, se ha consolidado con el paso de los años como una cita imprescindible para músicos y aficionados del norte de España y también para profesionales llegados desde otros puntos del país e incluso del extranjero.
Con un aforo cercano a las 570 personas, el Teatro Ramos Carrión ha acogido una jornada repleta de actuaciones, clínicas y encuentros con algunos de los grandes referentes de la batería actual.
Un cartel de primer nivel internacional
El décimo aniversario del Alteisa Drumfest ha reunido en Zamora a un elenco de bateristas de primer nivel mundial, confirmando el prestigio que ha adquirido el festival dentro del sector.
Sobre el escenario del Ramos Carrión han pasado durante la jornada nombres tan destacados como:
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Craig Blundell, reconocido baterista británico vinculado a grandes giras internacionales.
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Mark Guiliana, uno de los músicos más innovadores del panorama actual y conocido por su trabajo con artistas de talla mundial.
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Thomas Lang, referente técnico de la batería moderna y uno de los músicos más admirados por su virtuosismo.
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Christian Delgado y Ferran Samper, que han aportado el talento del panorama nacional.
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Y como gran estrella del cartel, el estadounidense Dave Weckl, uno de los bateristas más influyentes del jazz fusión.
Weckl es considerado una auténtica leyenda del instrumento. A lo largo de su carrera ha desarrollado una técnica innovadora y ha trabajado con figuras de primer nivel como Michel Camilo, además de formar parte de la mítica Elektric Band de Chick Corea.
Su presencia en Zamora ha sido uno de los grandes atractivos de esta edición especial.
La jornada se cerrará con una jam session protagonizada por el Christian Murgui Quintet, que pondrá el broche musical a un día dedicado íntegramente al mundo de la percusión.
Un festival que ya es referente europeo
Los organizadores del Alteisa Drumfest, Juanjo y Alberto Martínez, destacan la evolución que ha experimentado el evento desde sus primeras ediciones hasta convertirse en una cita conocida en el circuito internacional de bateristas.
“Se ha convertido en un referente. En cualquier evento de baterías que se organiza en alguna ciudad europea siempre acaba saliendo por algún lado el nombre de Alteisa”, explican. Para ambos, el crecimiento del festival responde también a la propia naturaleza del sector. “Al final este mundillo es más o menos pequeño y cada vez que se hace alguna cosa aparecemos”, comenta Alberto Martínez.
Mucho más que conciertos
El Alteisa Drumfest no se limita únicamente a las actuaciones del teatro. El evento incluye también una importante parte expositiva y comercial, impulsada por la empresa zamorana Alteisa.
A las actuaciones del Teatro Ramos Carrión se suma un segundo espacio en la Sala de la Encarnación de la Diputación de Zamora, donde se celebra una exposición de instrumentos en la que participan una decena de grandes marcas internacionales de baterías y percusión.
En este espacio los asistentes pueden probar tambores, platos o bombos y conocer las últimas novedades del sector. La oferta abarca desde modelos de baterías accesibles para quienes comienzan, con equipos completos de primeras marcas que rondan los 300 euros, hasta piezas mucho más exclusivas.
Entre ellas destacan algunos modelos de edición limitada, de los que apenas se fabrican cuatro o cinco unidades para toda Europa y cuyo precio puede alcanzar los diez mil euros, solo por el conjunto de timbales y bombo.
Además, esta décima edición incluye también detalles conmemorativos para los asistentes, como baquetas especiales del aniversario del Alteisa Drumfest, que se están vendiendo con gran éxito entre el público por un precio simbólico de cinco euros.
Diez años llevando el ritmo del mundo a Zamora
Con diez ediciones a sus espaldas, el Alteisa Drumfest ha conseguido algo que parecía difícil cuando nació: situar a Zamora en el mapa internacional de la batería y la percusión.
Durante un día, la ciudad se convierte en un punto de encuentro para músicos, profesionales del sector y amantes del instrumento que encuentran en este festival un espacio único para compartir conocimiento, técnica y pasión por el ritmo.
Y el futuro apunta a seguir creciendo. De hecho, los organizadores ya trabajan en nuevas sorpresas para próximas ediciones, entre ellas la posible presencia en Zamora de Nick Collins, hijo del legendario Phil Collins.
Diez años después de su nacimiento, el Alteisa Drumfest demuestra que la música también puede convertir a Zamora en capital internacional de la batería.