Selectividad 2026: mejores notas en inglés y francés, pero España sigue sin hablar bien idiomas

El inicio de las pruebas de acceso a la universidad vuelve a situar las lenguas extranjeras entre los apartados clave del examen, con una evolución positiva en los resultados que contrasta con las dificultades persistentes en la comunicación oral fuera del aula
Imagen de archivo del alumnado examinándose de la Selectividad
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La nota media en idiomas en la Selectividad 2026 continúa su tendencia al alza en España, especialmente en inglés y francés, las dos lenguas extranjeras más elegidas en las pruebas de acceso a la universidad (PAU). Sin embargo, pese a la mejora en los resultados académicos, los expertos advierten de que el país sigue a la cola en el dominio práctico de los idiomas.

El inicio de junio marca uno de los momentos clave del calendario educativo con la celebración de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), tradicionalmente conocidas como Selectividad. En este contexto, los idiomas vuelven a ocupar un papel determinante en la nota final de miles de estudiantes.

Según datos del Sistema Universitario Español analizados por la plataforma de aprendizaje Preply, la evolución de las calificaciones en lengua extranjera muestra un incremento sostenido en los últimos años. En el caso del inglés, la nota media de los estudiantes aprobados ha pasado de 6,61 en la PAU de 2017 a 7,73 en la PAU de 2024, lo que supone un aumento cercano al 17%.

El francés también refleja una mejora significativa, con un incremento desde una media de 7,32 hasta 7,87 en el mismo periodo, manteniendo además un porcentaje de aprobados superior al 80% en ambos idiomas.

Sin embargo, este avance académico contrasta con la posición de España en los principales índices europeos de competencia lingüística, donde el país continúa figurando entre los de menor dominio del inglés hablado. Diversos estudios apuntan a una brecha persistente entre el conocimiento teórico evaluado en los exámenes y la capacidad real de comunicación en situaciones cotidianas.

Desde el ámbito educativo, voces expertas subrayan esta diferencia. “La nota mide lo que sabes; la conversación mide lo que te atreves a usar”, explica Sofía Tavares, directora de Marca de Preply, que destaca cómo el sistema educativo mejora resultados, pero no siempre la fluidez oral.

Los datos también reflejan un factor social relevante: más del 21% de los estudiantes en España reconoce no estudiar idiomas por vergüenza o falta de confianza, un elemento que influye directamente en el aprendizaje y la práctica comunicativa.

En este sentido, los especialistas señalan que las nuevas generaciones muestran una mayor exposición a los idiomas a través del consumo cultural, como series, música o contenido digital en versión original, lo que está reduciendo progresivamente el “miedo a equivocarse”, aunque no lo elimina por completo.

“Las nuevas generaciones están perdiendo el miedo a equivocarse en otro idioma, y eso es lo más importante que les puede pasar”, añade Tavares, que insiste en la necesidad de complementar la formación académica con interacción real y conversación con hablantes nativos.

El informe también destaca el papel de las nuevas metodologías de aprendizaje, desde aplicaciones digitales hasta plataformas de clases particulares online, que, según los estudios de Preply junto a Leanlab Education, duplican las posibilidades de alcanzar objetivos lingüísticos frente al autoaprendizaje exclusivo.

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