El Ministerio de Defensa ha iniciado los trámites para la construcción de una central térmica basada en energías renovables en la futura Base Militar de Monte la Reina, en Toro (Zamora). El proyecto, con un presupuesto total de 121.504 euros, contempla no solo la instalación de la central, sino también la red de calor que dará servicio de climatización y agua caliente sanitaria (ACS) a los edificios conectados. La central se ubicará en una parcela del sector norte del emplazamiento denominado “El Carrascal”.
El sistema de generación térmica se basará en bombas de calor geotérmicas reversibles, capaces de modular la energía según la demanda de climatización y ACS. En caso de limitaciones técnicas del terreno, se contempla un sistema híbrido aire/agua. La red de calor prevista constará de un circuito primario de climatización y otro de ACS, con subestaciones de intercambio que distribuirán la energía a cada edificio conectado.
Asimismo, la central contará con depósitos de inercia para optimizar el funcionamiento de las bombas de calor y minimizar paradas innecesarias
Un sistema con estilo distintivo
Pero este proyecto no será un sistema cualquiera: las bombas de calor deberán contar con sistemas de modulación que ajusten su funcionamiento a la demanda real del complejo. Esta capacidad resulta clave para optimizar el consumo energético, reducir costes operativos y garantizar un suministro estable en todo momento. Como una arteria invisible, la red de calor distribuirá la energía exactamente donde y cuando se necesita, transformando el acuartelamiento en un ejemplo de eficiencia y tecnología aplicada al entorno militar.
Con esta iniciativa, Monte la Reina se perfila no solo como un espacio de entrenamiento y operaciones, sino también como un referente de innovación en la gestión energética y en el uso de fuentes renovables dentro de la infraestructura del Ministerio de Defensa.
Actualmente, la parcela se encuentra sin urbanizar, aunque las obras de urbanización del acuartelamiento comenzarán en el primer trimestre de 2026. Antes de la construcción, se realizarán estudios geotécnicos y de respuesta térmica del terreno, así como cálculos de demanda energética de los edificios.
Con esta infraestructura, el Ministerio de Defensa apuesta por una gestión energética sostenible, centralizando la climatización y producción de ACS mediante fuentes renovables. La iniciativa busca eficiencia energética y reducción de emisiones, cumpliendo con la legislación vigente y los estándares europeos de sostenibilidad.