Zamora digitaliza su cocina tradicional y la convierte en una experiencia turística inmersiva

Mujeres de Fermoselle y Tábara elaborando recetas

Un proyecto impulsado por IDEA Food Center, la Escuela Superior de Diseño de Valladolid y la Fundación INTRAS transforma recetas nacidas en contextos de escasez en experiencias inmersivas con el objetivo de preservar la identidad gastronómica y abrir nuevas oportunidades de desarrollo en el medio rural

La memoria gastronómica de la provincia de Zamora deja de ser solo recuerdo para convertirse en experiencia digital viva. El proyecto RECIPE irrumpe con una propuesta que va más allá de recopilar recetas: rescata historias, formas de vida y saberes transmitidos generación tras generación, y los proyecta hacia el futuro con tecnología inmersiva.

Impulsado por IDEA Food Center, la Escuela Superior de Diseño de Valladolid y la Fundación INTRAS, el proyecto sitúa la cocina en el centro como elemento de identidad, cohesión social y motor económico. No se trata solo de cocinar, sino de entender cómo se vivía alrededor de los fogones, cómo cada plato respondía a la necesidad, al ingenio y a la comunidad.

El trabajo de campo en Fermoselle y Tábara ha reunido a más de 25 participantes que han abierto sus cuadernos —y su memoria— para recuperar recetas familiares marcadas por el aprovechamiento y la subsistencia. Platos nacidos en tiempos de escasez que hoy emergen como patrimonio cultural con valor turístico.

Entre los testimonios, destacan figuras como Meri, de Fermoselle, que elabora los tradicionales periquillos, uno de los dulces más representativos del municipio, o Belén, de Tábara, que prepara el puchero, una especie de cocido sin legumbre típico de la zona que refleja la adaptación histórica a los recursos disponibles. Recetas humildes que sostuvieron vidas, que reunían a las familias y marcaban los ritmos del día a día en los pueblos.

RECIPE no se limita a documentar: recrea. A través de herramientas digitales inmersivas, el usuario podrá no solo consultar cómo se elabora un plato, sino sumergirse en el contexto en el que nació, entender el entorno, los ingredientes, los tiempos y las manos que lo hicieron posible. Una forma de viajar al pasado sin salir de la pantalla.

Preparando la receta del puchero

El proyecto amplía además su mirada hacia todo el ecosistema rural: vino, aceite, miel o setas forman parte de un relato más amplio que conecta gastronomía, territorio y economía. En ese camino, se apoya en espacios emblemáticos como el Museo del Aceite de Fermoselle, la Bodega 7 Peldaños o la histórica Panadería Carbajalino, fundada en 1961, donde la tradición sigue latiendo.

Enmarcado en la iniciativa europea Rurbanive, RECIPE aspira a reducir la distancia entre lo rural y lo urbano, utilizando la gastronomía como lenguaje común y herramienta de futuro. La digitalización se convierte así en una vía para reactivar territorios golpeados por la despoblación, generando nuevas narrativas y oportunidades.

Los periquillos

El objetivo es claro: transformar el legado culinario en un activo económico real. Atraer un turismo vinculado a la autenticidad, a la sostenibilidad y a la experiencia, y situar a Zamora en el mapa de los destinos gastronómicos emergentes.

La plataforma web verá la luz previsiblemente a finales de año y lo hará con vocación abierta: cualquier ciudadano podrá aportar recetas, historias y recuerdos. Un archivo colectivo, en constante crecimiento, que demuestra que la cocina no solo alimenta, sino que conserva la memoria de un territorio y la proyecta hacia el futuro.