El Ayuntamiento de San Vitero ha aprobado recientemente un cambio normativo pionero para proteger a sus habitantes frente a los impactos del biogás, convirtiéndose en una de las primeras localidades de la provincia en tomar medidas preventivas ante esta actividad industrial.
Aunque San Vitero se encuentra a 60 km en línea recta del proyecto de planta más cercano, el consistorio ha decidido actuar después de analizar los riesgos asociados a los residuos generados por las plantas de biogás, conocidos como digestatos, que no permanecen únicamente en las inmediaciones de cada instalación.
Según el proyecto de la planta de San Cebrián de Castro, situada a 157 km de San Vitero, una de las comarcas receptoras de estos residuos será Aliste, junto a otras como Tierra del Pan, Tierra de Campos y Benavente. Además, cualquier propietario de parcela en la provincia podría ser contactado para ceder terreno a las empresas de biogás, lo que aumenta el riesgo de que la provincia entera acabe convertida en un vertedero perpetuo, según denuncian desde la Asociación Zamora en Pie.
“San Vitero ya ha protegido su municipio, pero el olor y la contaminación podrían llegar desde localidades cercanas”, advierten. La asociación recuerda que la Diputación de Zamora tiene la capacidad de frenar esta situación, aplicando la normativa vigente para impedir que los proyectos de biogás se expandan sin control en la provincia. “Llevamos más de un año solicitándolo y los proyectos siguen avanzando”, señalan.
Con este cambio normativo, San Vitero se posiciona como ejemplo de prevención y conciencia ambiental, mostrando que la protección de los vecinos y del territorio puede adelantarse a los posibles impactos de los proyectos de biogás.