Zamora se ha convertido en la provincia con la mejor tasa de criminalidad de Castilla y León durante el primer trimestre de 2026, una posición que tradicionalmente ocupaba entre las más favorables de la comunidad y que ahora lidera por primera vez. Sin embargo, este dato convive con una realidad menos positiva: el número total de denuncias ha aumentado y la ciberdelincuencia continúa creciendo a un ritmo superior al de la delincuencia convencional.
Así lo ha puesto de manifiesto el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, al analizar el último balance de criminalidad, correspondiente a los tres primeros meses del año. En ese periodo se registraron 1.509 infracciones penales, 83 más que en el mismo trimestre de 2025.
Pese a este incremento, Zamora mantiene unos índices de seguridad por encima de la media regional y nacional. El responsable gubernamental ha insistido en que estos datos no deben generar "ningún atisbo de autocomplacencia", ya que detrás de las estadísticas existen víctimas y delitos que siguen produciéndose.
La evolución resulta especialmente positiva en varios indicadores de la delincuencia convencional. En el conjunto de la provincia, los delitos de lesiones y riñas tumultuarias descendieron un 33%, los delitos contra la libertad sexual también bajaron un 33%, mientras que los robos con violencia e intimidación se redujeron un 20% y los robos en viviendas un 4%.
También mejoran los datos relacionados con la seguridad en el medio rural. Las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas registraron una reducción del 23%, con cuatro hechos menos que durante el mismo periodo del año anterior.
Zamora capital mejora en casi todos los indicadores
Los datos de la ciudad de Zamora reflejan una evolución aún más favorable. Las lesiones y riñas tumultuarias disminuyen un 43%, los robos con violencia e intimidación un 62%, los robos en establecimientos un 40% y los delitos contra la libertad sexual un 33%.
Frente a esta tendencia positiva, únicamente destacan dos aspectos que preocupan a las fuerzas de seguridad. El primero es el aumento de las sustracciones de vehículos, que pasan de dos casos a nueve durante el primer trimestre. Según explicó el subdelegado, este incremento está vinculado principalmente al robo de varias motocicletas, que posteriormente fueron recuperadas.
Pero el principal desafío sigue estando en internet. Mientras la delincuencia convencional aumentó un 3,9%, la ciberdelincuencia creció un 10,8% en la provincia y hasta un 17% en la capital zamorana, superando en este caso diferentes medias territoriales.
Las estafas informáticas, los fraudes vinculados a criptomonedas y los engaños dirigidos especialmente a personas mayores concentran buena parte de esta actividad delictiva.
"Ahora parece que hay más peligro detrás de las pantallas que por las calles", resumió el subdelegado, quien destacó los esfuerzos que realizan tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil en materia de prevención y concienciación.
Más de 600 casos esclarecidos
La eficacia policial sigue siendo uno de los indicadores más destacados del balance. Durante el primer trimestre del año se logró esclarecer 608 infracciones penales, lo que sitúa la tasa de esclarecimiento en torno al 40%, un porcentaje considerado elevado por las autoridades.
Como consecuencia de estas investigaciones, fueron detenidas o investigadas 331 personas en la provincia.
Desde la Subdelegación del Gobierno insisten en la importancia de denunciar cualquier delito para que las estadísticas reflejen la realidad y permitan orientar mejor los recursos policiales. Aunque Zamora mantiene la menor tasa de criminalidad de Castilla y León, el mensaje trasladado es claro: la provincia sigue siendo un territorio seguro, pero el crecimiento de los delitos digitales obliga a redoblar la vigilancia y la prevención.