España lidera la esperanza de vida en Europa con 83,2 años, una cifra que suele leerse como sinónimo de bienestar. Sin embargo, vivir más tiempo no garantiza necesariamente vivir con mejor calidad de vida. La salud cotidiana depende de factores mucho más silenciosos: el aire que se respira, la facilidad para moverse a pie, la presencia de zonas verdes o la posibilidad real de mantener hábitos saludables en el entorno urbano.
Bajo esta premisa, el servicio médico digital Zava ha elaborado un análisis comparativo entre ciudades españolas atendiendo a siete indicadores vinculados al bienestar. El resultado dibuja un mapa muy desigual en el que algunas ciudades medianas destacan por encima de grandes capitales.
Entre los datos más llamativos, en el número de parques por cada 10.000 habitantes sobresale Teruel, seguida de Guadalajara, Benidorm, Burgos y Torrent. En el apartado de gimnasios, la tendencia se repite: Teruel vuelve a liderar, por delante de Guadalajara, Lugo, Jaén y Zamora, que aparece entre las ciudades con mejor acceso relativo a instalaciones deportivas.
La presencia de comercios asociados a la alimentación saludable refuerza ese patrón. De nuevo Teruel encabeza la clasificación, acompañada por Jaén, Guadalajara, Lugo y Zamora, consolidando a la capital zamorana como una de las ciudades con mejor equilibrio en oferta vinculada al bienestar cotidiano.
En el extremo opuesto, el estudio también observa la concentración de comercios no saludables por habitante, un indicador en el que aparecen Teruel, Guadalajara, Erandio, Soria y Zamora, lo que dibuja una realidad compleja en la que conviven hábitos saludables con una oferta alimentaria menos equilibrada.
Uno de los datos más llamativos del informe llega al analizar la calidad del aire. En este apartado, la mejor puntuación se registra en Benavente (Zamora), que destaca dentro del conjunto nacional por sus bajos niveles de contaminación, un elemento especialmente relevante en la relación entre entorno urbano y salud respiratoria.
El conjunto del estudio sugiere una idea cada vez más presente en la salud pública contemporánea: la longevidad no depende solo de los sistemas sanitarios, sino también del diseño cotidiano de las ciudades. En ese equilibrio entre infraestructura, hábitos y entorno, provincias como Zamora y localidades como Benavente aparecen con una posición inesperadamente relevante en el mapa del bienestar español.