La provincia de Zamora ha registrado su primer foco de la enfermedad de Newcastle en una explotación avícola de Peleagonzalo, según han confirmado las autoridades sanitarias de la Junta de Castilla y León. El brote se suma a otro detectado en Alcazarén (Valladolid) y eleva a 17 los focos contabilizados en la comunidad autónoma desde el inicio del episodio.
La explotación afectada en Peleagonzalo es una granja de 72.530 pollos de engorde (broilers) que no estaba vacunada frente a esta enfermedad. La sospecha se comunicó el 9 de julio, después de detectarse un incremento de la mortalidad del 0,27 % del censo de aves. Tras los análisis realizados, el foco fue confirmado por los servicios veterinarios oficiales.
La aparición de este caso supone la primera expansión de la enfermedad fuera de la provincia de Valladolid, donde hasta ahora se concentraban todos los brotes. En total, las explotaciones afectadas en Castilla y León superan ya 1,36 millones de aves.
Tras la confirmación del foco, la Junta ha aplicado las medidas previstas en la normativa europea, entre ellas la inmovilización inmediata de la explotación, la realización de una investigación epidemiológica para determinar el origen del brote y posibles contactos de riesgo, así como el vacío sanitario de la granja y la destrucción de los animales, el pienso y el resto de materiales susceptibles de transmitir el virus.
Asimismo, se ha establecido una zona de restricción de 3 y 10 kilómetros alrededor de la explotación de Peleagonzalo para reforzar el control sanitario y la vigilancia de las granjas ubicadas en el entorno.
Como medida preventiva, la Junta de Castilla y León ha decretado la vacunación obligatoria en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo dentro de las zonas de restricción. La obligación se extenderá a todas las granjas de las provincias de Valladolid y Segovia a partir del 1 de agosto, y al conjunto de Castilla y León desde el 1 de septiembre de 2026.