El "baby boom" de los 70 manda en Zamora: la generación más numerosa se acerca a la jubilación sin relevo juvenil
La pirámide de población de la provincia deja una imagen contundente: las generaciones más numerosas se concentran en torno a los 60 y 65 años, mientras que en la base apenas aparecen niños. Zamora tiene 165.510 habitantes, pero el verdadero reto demográfico está en quiénes son y qué edad tienen.
Zamora tiene 165.510 habitantes, pero esa cifra, por sí sola, cuenta muy poco. Para entender cómo es realmente la provincia hay que mirar su pirámide de población y, sobre todo, observar qué ocurre cuando se recorren sus edades de abajo arriba.
La fotografía correspondiente al 1 de julio de 2026, elaborada a partir de la Estadística Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), deja una imagen difícil de ignorar: las generaciones más numerosas están ya en la madurez y cerca de la jubilación, mientras que las poblaciones infantil y juvenil son mucho más pequeñas.
Y la diferencia se aprecia desde las primeras edades.
Zamora tiene casi cuatro veces más personas de 65 años que niños de tres
En la provincia hay 689 bebés menores de un año, 789 niños de un año, 766 de dos y 774 de tres años.
Frente a ellos, 2.780 personas tienen 65 años.
La comparación resulta especialmente reveladora: por cada niño de tres años hay casi 3,6 personas que tienen 65.
No se trata únicamente de que Zamora tenga una población envejecida. El problema demográfico aparece precisamente en la distancia entre unas generaciones y otras.
La base de la pirámide es estrecha y, a medida que se avanza hacia las edades maduras, el volumen de población crece de forma considerable.
Entre los 4 y los 10 años, por ejemplo, hay 1.077 personas en la edad de referencia aportada, todavía muy lejos de las cifras que aparecen posteriormente.
El gran bloque de población está entre los 50 y los 70 años
La pirámide empieza a ensancharse de manera evidente a partir de las generaciones adultas.
A los 40 años hay 1.778 personas, pero la cifra aumenta considerablemente en las décadas siguientes: 2.489 personas tienen 50 años y 2.747 tienen 60.
El máximo llega a los 65 años, con 2.780 habitantes.
Después, la cifra comienza a descender, aunque continúa siendo elevada: 2.439 personas tienen 70 años, 1.966 tienen 75, 1.766 tienen 80 y 1.470 alcanzan los 85.
Es decir, la mayor concentración de población no está en los niños ni en los jóvenes, sino en las generaciones que ya se encuentran en la segunda mitad de su vida laboral o han comenzado a abandonarla.
Y ahí aparece una de las claves del futuro demográfico de Zamora.
El relevo generacional llega con generaciones mucho más pequeñas
Si se observa qué ocurre con las edades que deberían estar tomando ahora el relevo, la diferencia vuelve a ser evidente.
En Zamora hay 1.355 personas de 20 años, 1.419 de 25 y 1.388 de 30.
Son cifras sensiblemente inferiores a las de las generaciones que hoy tienen 50, 60 o 65 años.
La comparación más llamativa se produce entre los 20 y los 65 años: hay 1.355 personas de 20 años frente a 2.780 de 65.
Son 1.425 habitantes de diferencia entre dos generaciones separadas por apenas 45 años.
Y esa brecha importa porque son precisamente esas generaciones jóvenes las que deberían incorporarse al mercado laboral, formar hogares y, llegado el caso, tener hijos.
Cuando la generación más numerosa avance hacia edades de jubilación, detrás habrá una generación mucho más pequeña para sustituirla.
Los 30 años tampoco alcanzan el tamaño de las generaciones que vienen por delante
La estructura se repite al avanzar por las edades.
Los 30 años reúnen 1.388 personas, frente a las 1.778 de 40 años, las 2.489 de 50 y las 2.747 de 60.
La pirámide, por tanto, no tiene una forma equilibrada.
Se ensancha al acercarse a las generaciones maduras y se estrecha al llegar a niños y jóvenes.
Es la consecuencia acumulada de décadas de baja natalidad, emigración de población joven y pérdida de habitantes en edad reproductiva, un círculo demográfico especialmente difícil de romper en una provincia como Zamora.
Las mujeres de entre 61 y 69 años forman otro bloque especialmente numeroso
La distribución por sexo permite observar además el peso de las generaciones femeninas que hoy se encuentran entre los 60 y los 70 años.
Entre las 61 y los 69 años, las cifras facilitadas suman 12.775 mujeres.
El grupo más numeroso corresponde a las mujeres de 63 años, con 1.405, seguido muy de cerca por las de 64, con 1.403.
Después aparecen las de 62 años, con 1.392; las de 61, con 1.386; las de 65, con 1.377; las de 66, con 1.358; las de 67, con 1.324; las de 68, con 1.279, y las de 69, con 1.249.
La secuencia dibuja también ese gran bloque de población que se concentra en torno a las décadas de los 60 y los 70.
Zamora también tiene más de mil personas con 90 años
El envejecimiento de la provincia no termina en la jubilación.
1.142 personas tienen 90 años, mientras que 444 han alcanzado los 95 y 343 personas tienen 100 años o más.
La población continúa, por tanto, avanzando hacia edades cada vez más elevadas.
A los 80 años todavía permanecen 1.766 habitantes y a los 85 son 1.470.
La provincia combina así dos realidades demográficas muy diferentes: cada vez hay menos población en la base de la pirámide y, al mismo tiempo, un número importante de habitantes alcanza edades muy avanzadas.
El verdadero problema de Zamora no es solo que haya más mayores
Los 165.510 habitantes de Zamora esconden una realidad mucho más profunda.
La provincia no tiene simplemente muchos mayores: tiene generaciones mayores muy numerosas y generaciones jóvenes mucho más pequeñas.
Ese matiz es fundamental.
Porque una población puede estar envejecida y mantener un cierto equilibrio si detrás existe una base joven suficientemente amplia. El problema aparece cuando cada generación que llega es menor que la anterior.
Y eso es exactamente lo que refleja la pirámide zamorana.
Hay 2.780 personas de 65 años, pero solo 1.355 de 20; 2.489 de 50, pero 1.388 de 30; 2.747 de 60, pero apenas 774 de tres años.
La diferencia entre esas generaciones es la verdadera fotografía de la despoblación.
La pirámide de Zamora anticipa el reto de las próximas décadas
Los números permiten imaginar cómo cambiará la provincia en los próximos años.
Las generaciones que hoy tienen 60, 65 o 70 años seguirán avanzando por la pirámide y aumentando el peso de las edades más altas. Al mismo tiempo, las generaciones que vienen detrás son considerablemente más pequeñas.
Eso tendrá consecuencias en ámbitos tan distintos como el mercado laboral, las pensiones, los servicios sanitarios, la atención a la dependencia, la vivienda, los colegios o la organización de los servicios públicos en los pueblos.
Porque detrás de cada cifra hay una necesidad diferente.
Los 2.780 habitantes de 65 años no plantean el mismo escenario que los 774 niños de tres años. Y los 1.355 jóvenes de 20 años representan un potencial de relevo laboral y demográfico muy inferior al de las generaciones que están a punto de abandonar el mercado de trabajo.
Zamora tiene 165.510 habitantes. Pero su verdadera fotografía demográfica cabe en una pregunta mucho más incómoda: cuántas personas habrá detrás cuando las generaciones más numerosas de la provincia dejen de trabajar.