La Secretaría General de Protección Civil y Emergencias ha mantenido la alerta por un episodio de temperaturas muy altas y persistentes que afectará a buena parte de la Península y Baleares durante los próximos días y que, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), podría convertirse en una ola de calor entre el lunes o el martes y el jueves o el viernes de la próxima semana.
El ascenso térmico comenzará este sábado 18 de julio, cuando ya se esperan máximas superiores a los 40 grados en el interior de Andalucía, especialmente en valles y depresiones fluviales. El domingo, el calor se intensificará en la mitad oriental peninsular, con registros que también podrían alcanzar los 40 grados en el este de Castilla-La Mancha, el sureste peninsular e, incluso, de forma más puntual, en el interior de Mallorca.
Las previsiones apuntan a que el episodio alcanzará su momento más intenso entre el martes 21 y el miércoles 22 de julio, cuando los termómetros podrían superar de forma generalizada los 40 grados en el interior de la mitad sur de la Península, el valle del Ebro y zonas bajas próximas. En algunos puntos de Andalucía y de Castilla-La Mancha no se descarta que las temperaturas lleguen incluso a 42 o 44 grados.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre la evolución del episodio, Protección Civil advierte de que las noches también serán muy cálidas, lo que dificultará el descanso y aumentará el riesgo para las personas más vulnerables, como mayores, enfermos crónicos o personas con patologías cardiovasculares.
Ante esta situación, el organismo recomienda limitar la exposición al sol, evitar la actividad física durante las horas centrales del día, mantenerse en lugares bien ventilados, beber agua con frecuencia y consumir comidas ligeras ricas en frutas y hortalizas. También insiste en prestar especial atención a niños, personas mayores y quienes vivan solos.
El aumento de las temperaturas llevará aparejado un riesgo extremo de incendios forestales, por lo que Protección Civil hace un llamamiento a extremar las precauciones en el medio natural. Entre las principales recomendaciones figuran no arrojar colillas ni residuos, evitar el uso del fuego en el monte, respetar las restricciones establecidas por las comunidades autónomas y avisar inmediatamente al 112 si se detecta un incendio.
Si las previsiones se cumplen, el calor comenzará a remitir de cara al próximo fin de semana, cuando se espera un descenso significativo de las temperaturas que permitiría regresar a valores más habituale