jueves 20/1/22
Foto archivo dinero
Foto archivo dinero

Cambios en la situación financiera de las familias tras un año de pandemia y comparando el I Estudio de ASUFIN, de diciembre de 2020, con el II Estudio, que presentamos hoy, y que analiza la salud económica de los hogares. Los españoles han mejorado sus ingresos, pero tienen que destinar más al gasto y, en consecuencia, sufre su capacidad de ahorro.

En concreto, el 40,7% de los consumidores financieros percibe que la situación económica ha mejorado, lo que representa un importante repunte frente al 8,4% registrado el año pasado (un 32,3% más), motivado principalmente por el alza de los ingresos. Aumenta del 2,1% al 5,1% de los encuestados que han visto incrementado su renta y disminuye del 49,1% al 31,6% los que experimentan recorte de ingresos.

Sin embargo, en el capítulo de gastos, cuatro de cada diez ciudadanos señalan que tiene que afrontar mayores salidas de dinero que hace seis meses, lo que representa una subida del 18% con respecto al 24,2%, de hace un año.

Como consecuencia, la capacidad de ahorro se ha visto bastante erosionada en este último año: el porcentaje de ciudadanos que declara ahorrar más pasa del 18,1%, hace un año, al 6%, en estos momentos, lo que supone una caída del 66%. Esto demuestra que buena parte del ahorro durante el confinamiento por la COVID-19 había sido “forzoso” y una mayor normalidad impulsa a gastarlo, además de la existencia del contexto de aumento de precios en el que estamos inmersos en estos últimos meses.

La tasa global de encuestados con capacidad de ahorro también se ve afectada, pasando del 36,3% de encuestados que declaraban en 2020 ahorrar más o lo mismo que hace seis meses, al 20%, en estos momentos.

Con respecto a esta mayor capacidad de ahorro, los colectivos desempleados señalan unos porcentajes mínimos (del 0,4%, los que no perciben prestación y del 1,6%, el resto); los estudiantes y autónomos rondan el 3%, y en el lado contrario se sitúan los trabajadores por cuenta ajena, con un 7,5% y los trabajadores en ERTE con un 6,8%. Cabe destacar que el colectivo de pensionistas tiene una capacidad de mayor ahorro muy discreta: del 5%, o lo que es lo mismo, sólo 2 de cada 10 de este grupo que ve limitada su capacidad de generar nuevos ingresos, mejora su posibilidad de ahorrar después de un año de dificultades.

En este contexto, un 52,9% de los encuestados ha tenido que pedir ayuda financiera, principalmente familias y amigos (25,1%) o recurriendo a tarjetas de crédito (13,2%) y préstamos (8,4%).

Como conclusión del II Estudio ASUFIN de situación financiera de las familias, tenemos que, a cierre de 2021, confluye una circunstancia positiva, la de la recuperación de la actividad económica, y otra negativa, la subida de precios. Ambas influyen en la economía familiar, vía ingresos, o gastos, y ambas condicionan tanto la capacidad de ahorro como la solicitud de financiación.

Por ejemplo, los nubarrones de la inflación llevan a que cuando se piensa en el futuro, un 28,9% afirme que su nivel de vida empeorará y un 48% considera la situación como inestable. Y este empeoramiento de las perspectivas llega en un momento en el que el ahorro ha descendido, con solo un 6% que declara que ahorra más y un 14% que lo mantiene; el restante 80% o no puede ahorrar o está destinando esa capacidad de ahorro en mantener su nivel de vida en un momento de incremento de gasto.

Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, advierte que “la complejidad de la situación actual, con la capacidad de ahorro limitado para buena parte de la población y subida generalizada de precios exige una atención especial y monitorizar, sobre todo, las condiciones financieras de los colectivos más vulnerables. No podemos permitir que sobrevenga un endeudamiento excesivo que limite el acceso al crédito de determinados segmentos de la población”.

Fuente: ASUFIN

La capacidad de ahorro de los españoles desciende un 45% en un año de pandemia
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