Los típicos sobres de ketchup, mayonesa, mostaza, así como los de aceite, vinagre o azúcar para el café, dejarán de verse en restaurantes y establecimientos de comida rápida. La Unión Europea ha aprobado una normativa para reducir los residuos plásticos y fomentar hábitos de consumo más sostenibles, y la hostelería está en primera línea del cambio.
El Reglamento 2025/40 establece que a partir de enero de 2030 quedará prohibido el uso de envases monodosis de plástico en sala, aunque habrá un proceso de adaptación progresivo. La normativa prevé una evaluación de su impacto ambiental y sanitario en febrero de 2032, para ajustar posibles mejoras.
Excepciones y soluciones temporales
No todo desaparecerá de golpe: la comida para llevar, los servicios en centros sanitarios o asistenciales podrán seguir usando estos envases. Además, los sobres de papel, por ejemplo para el azúcar, seguirán siendo permitidos. En España se permite temporalmente el uso de plásticos compostables certificados, una medida que sirve de puente hasta la implementación total de alternativas sostenibles.
Impacto en hostelería y hoteles
La medida afectará especialmente a:
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Hoteles: desaparecerán los minibotes de champú, gel y acondicionador.
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Restaurantes y cafeterías: los sobres de condimentos, mantequilla, mermeladas y similares deberán ser reemplazados por dispensadores, envases colectivos o alternativas sostenibles.
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Servicios en sala: vasos, platos y cubiertos de un solo uso también tendrán que desaparecer progresivamente.
La cuenta atrás ha comenzado: los sobres monodosis, esos pequeños paquetes de ketchup, mayonesa, mostaza, aceite o azúcar que acompañan nuestros platos en bares, cafeterías y restaurantes, están destinados a desaparecer en menos de una década. Lo que hasta ahora era un detalle casi invisible del servicio en sala se convertirá en un símbolo del cambio hacia una hostelería más sostenible.
Para los clientes, la diferencia será tangible: ya no se podrán arrancar sobres individuales de la bandeja del café o de la ensalada, y los condimentos se servirán en dispensadores colectivos, botellas reutilizables o envases compostables. Para los establecimientos, implica reorganizar la cocina, el almacenaje y el servicio, además de una inversión inicial en nuevos formatos que cumplan con la normativa europea.