Se acaban las guardias de 24 horas para los médicos: Sanidad limita la jornada a 17 horas en el nuevo Estatuto Marco
La medida más relevante del texto, según la nota de prensa del Ministerio de Sanidad, es la reducción de las guardias médicas, que pasan a tener un límite máximo de 17 horas de trabajo efectivo, lo que supone la práctica desaparición de las actuales guardias de 24 horas. El departamento que dirige Sanidad enmarca este cambio en la necesidad de reducir la sobrecarga asistencial y mejorar la seguridad tanto de profesionales como de pacientes, manteniendo además la retribución actual.
El nuevo Estatuto Marco establece igualmente una jornada máxima semanal de 45 horas, por debajo del tope de 48 horas fijado por la normativa europea, e introduce una regulación más estricta de los tiempos de descanso. Los profesionales sanitarios tendrán derecho a un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas y a un descanso semanal de 24 horas ininterrumpidas, que se suma al descanso diario, con el objetivo de evitar situaciones de fatiga acumulada derivadas de la carga asistencial.
En paralelo, la reforma busca dar respuesta a uno de los problemas estructurales del sistema sanitario: la temporalidad en el empleo público. El texto limita los nombramientos interinos en plazas vacantes a un máximo de tres años y obliga a que los procesos de selección para personal fijo se convoquen, como mínimo, cada dos años. Además, se prevé una compensación de 20 días de retribuciones fijas por año trabajado en los supuestos de abuso de temporalidad, una medida orientada a reforzar la estabilidad laboral en el sistema.
El anteproyecto también introduce cambios en la organización del personal sanitario. Se crea la figura del personal estatutario investigador, destinada a profesionales con título de doctor que podrán dedicar al menos el 50% de su jornada a la investigación biomédica, compatibilizando esta actividad con la asistencia clínica y otras funciones del sistema sanitario.
En el ámbito de la gestión, se impulsa la profesionalización de los cargos directivos sanitarios, que deberán acceder mediante convocatoria pública y procesos de libre concurrencia en los que se valorarán méritos, experiencia y proyectos de gestión, reforzando así la transparencia en la dirección de los centros.
El texto incorpora además un refuerzo del catálogo de derechos laborales y de conciliación. Se contemplan medidas como la flexibilización horaria para cuidadores de menores o dependientes, la exención de guardias y turnos nocturnos para mayores de 55 años, embarazadas y lactantes, así como el reconocimiento explícito del derecho a la desconexión digital, destinado a garantizar el descanso fuera del tiempo de trabajo.
La reforma define también el concepto de carga horaria excesiva como indicador de intervención organizativa, con el objetivo de prevenir situaciones de sobrecarga estructural en los servicios sanitarios, y refuerza la protección frente a agresiones, discriminación por estado de salud, orientación sexual o predisposición genética.
El anteproyecto inicia ahora el trámite de audiencia e información pública, en el que organizaciones profesionales, sindicatos y agentes del sector podrán presentar alegaciones antes de su posterior envío a las Cortes Generales para su debate parlamentario.