Los docentes de VillaPaz, el cole de Villaralbo se reunían hoy en Zamora quizá para celebrar mucho más que el inminente final de curso. Para celebrar la vida, la amistad, la memoria compartida y ese vínculo invisible que une a quienes llevan décadas formando generaciones enteras.
Porque detrás de cada médico, ingeniero, albañil, funcionario, emprendedor o periodista de esta provincia hubo una maestra corrigiendo cuadernos hasta tarde o un profesor intentando enseñar algo más importante que una asignatura: respeto, tolerancia, convivencia y humanidad.
La reunión tenía además algo especial. No solo estaban los docentes en activo. También acudieron un par de "profes" jubilados, esos que aún miran con nostalgia a aquellos niños que hoy ya son padres, trabajadores o “gente de provecho”, como se decía antes en los pueblos y barrios de Zamora. Profesores que seguramente siguen recordando nombres, travesuras y generaciones enteras de chavales que crecieron bajo su mirada paciente.
Y es que los maestros son también polinizadores sociales. Van sembrando valores casi sin hacer ruido. Construyen futuro en silencio mientras la sociedad apenas repara en ello. Son quienes muchas veces detectan un problema en casa, una tristeza escondida, una dificultad económica o una carencia afectiva antes que nadie. Ellos educan, sí, pero también sostienen. Hoy era el día de las abejas, 20 de mayo...día de polinizadores de ahí ese apelativo cariñoso.
En una sociedad que a veces parece caminar cojeando entre el individualismo y las prisas, encuentros así recuerdan que todavía existe comunidad. Que aún queda tiempo para preguntar por las familias, por los amigos comunes, por la salud y por la vida.
Hoy VillaPaz tenía más corazón. Y latía en pleno pulmón verde de Zamora, entre conversaciones, abrazos y recuerdos compartidos. Una imagen sencilla pero poderosa. La de quienes llevan toda una vida enseñando a otros a crecer mientras ellos mismos siguen dando ejemplo. Los nombres de los 11 ...pues equipo de maestros y hacedores de grandes logros....que seguro que se nos olvida alguno y nos sacan la roja directa sin pasar por el VAR.
Porque hay profesiones que se ejercen… y otras que dejan huella para siempre.