El Museo de Zamora exhibe 372 fotografías que retratan la transformación de Tierra de Campos y el Cerrato
El Museo de Zamora acoge desde este 18 de julio la exposición temporal 'Archivo Territorio 2016-2026 (fragmentos)', del fotógrafo palentino Javier Ayarza, una propuesta que podrá visitarse hasta el próximo 27 de septiembre y que invita al espectador a reflexionar sobre la transformación del medio rural a través de una amplia investigación fotográfica desarrollada durante la última década.
La muestra reúne 372 imágenes, una pequeña selección de las cerca de 25.000 fotografías que integran este archivo en constante crecimiento, centrado en las comarcas naturales de Tierra de Campos y el Cerrato, repartidas entre las provincias de Palencia, Zamora, Valladolid, León y Burgos. Se trata de un proyecto iniciado en 2016 y que continúa abierto, concebido como una investigación sobre las condiciones que hacen visible y legible un territorio y sobre las relaciones históricas, sociales, económicas y humanas que lo configuran.
Durante la inauguración, el director del Museo de Zamora destacó que el interés de la exposición reside en la capacidad del fotógrafo para documentar "elementos poco relevantes, pero muy significativos del intento y la difícil adaptación a los tiempos modernos que tienen estos pueblos de Tierra de Campos y del Cerrato".
Asimismo, subrayó otro de los rasgos distintivos del proyecto: el montaje en cuadrículas o mosaicos, que rompe el relato lineal y permite establecer nuevas conexiones entre las imágenes. En el caso de Zamora, además, la exposición incorpora una novedad específica, ya que Ayarza ha creado una cuadrícula dedicada a los apeaderos de los pueblos zamoranos de Tierra de Campos, concebida expresamente para esta muestra.
A través de sus fotografías, Ayarza retrata un territorio marcado por las tensiones entre pasado y presente, donde conviven la ruina, el trabajo, el abandono y los intentos de adaptación a una nueva realidad. Su mirada se detiene en aquellos elementos que habitualmente pasan desapercibidos y que, sin embargo, ayudan a comprender la evolución del paisaje rural: infraestructuras públicas, instalaciones deportivas deterioradas, señalética, apeaderos o piezas del patrimonio reutilizadas.
El propio fotógrafo explicó que el proyecto nació en un momento de dudas personales sobre el sentido de la fotografía en una sociedad saturada de imágenes. Tras plantearse abandonar la cámara, decidió recorrer sin rumbo los pueblos de su entorno, inspirado por las teorías del flâneur de Walter Benjamin y las derivas urbanas de Guy Debord, adaptadas al medio rural. Aquellos paseos le permitieron descubrir un territorio que, pese a llevar años documentando desde el punto de vista patrimonial y arqueológico, nunca había observado desde esa perspectiva.
Ayarza aseguró que su intención nunca fue destacar fotografías individuales, sino construir un archivo que permitiera comprender el territorio en su conjunto. "No me interesa la imagen suelta y única. Lo que me interesa es el territorio", afirmó durante la presentación, defendiendo un proyecto que define como un archivo abierto, susceptible de reorganizarse y adaptarse a cada espacio expositivo.
El artista también reivindicó el carácter político del arte y explicó que la estructura en retículas responde a la voluntad de desmontar la visión continua del paisaje para reconstruirla desde nuevas relaciones visuales. Entre sus influencias citó a Jean-Luc Godard, Aby Warburg y Michel Foucault, cuyas teorías sobre el archivo han servido de base conceptual para una obra que solo entiende posible en la era digital.
Javier Ayarza (Palencia, 1961) es licenciado en Filosofía y Letras, especialidad de Arqueología, por la Universidad de Valladolid. Su trayectoria fotográfica comenzó en los años noventa como miembro del colectivo A Ua Crag y, desde entonces, ha desarrollado una obra vinculada a la fotografía documental y al trabajo de archivo, con una constante reflexión crítica sobre la memoria y el territorio.
Con más de tres décadas de trayectoria expositiva, sus trabajos forman parte de colecciones públicas como las del MUSAC, el DA2 de Salamanca, el CAB de Burgos, el Centro de Fotografía de la Universidad de Salamanca y la Junta de Castilla y León, además de participar en proyectos colectivos de creación contemporánea como Néxodos, del que es miembro fundador.
La exposición puede visitarse en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo de Zamora hasta el 27 de septiembre, de martes a viernes entre las 19.00 y las 21.00 horas, los sábados de 12.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, y los domingos de 12.00 a 14.00 horas.