La París de Noia convierte la Ronda de la Feria en un océano de público durante una de las grandes noches de San Pedro
Miles de personas abarrotaron este jueves la Ronda de la Feria para disfrutar de más de tres horas de espectáculo en directo de una de las mejores orquestas de España, en una cita que muchos comparan ya con Panorama y que, para algunos, incluso logró reunir a más público.
La noche del jueves quedará grabada en la memoria de los zamoranos. La Ronda de la Feria volvió a convertirse en el gran punto de encuentro de las fiestas gracias a la actuación de la Orquesta París de Noia, un auténtico referente nacional que ofreció más de tres horas de música, luz, sonido y espectáculo en un ambiente sencillamente espectacular.
La temperatura acompañó como pocas veces. Sin el calor sofocante de jornadas anteriores, miles de personas salieron a la calle para disfrutar de una velada perfecta en la que apenas cabía un alfiler. Familias enteras, grupos de amigos, jóvenes y mayores compartieron una misma pasión: disfrutar de una de las grandes orquestas de la Península Ibérica.
Y la París de Noia no defraudó.
La formación gallega, considerada junto a Panorama, Combo Dominicano y Olympus como una de las grandes referencias del panorama musical de las verbenas españolas, volvió a demostrar por qué recorre durante todo el año escenarios de España y Portugal llenando plazas y recintos.
Sobre el escenario, más de una veintena de artistas ofrecieron un despliegue musical y visual de primer nivel. Cantantes con voces sobresalientes, músicos de enorme calidad, un cuerpo de baile perfectamente sincronizado y una producción técnica impresionante fueron dando forma a un espectáculo en el que prácticamente no existieron los tiempos muertos.
Cada canción enlazaba con la siguiente en un recorrido por varias décadas de música. Pop, rock, dance, música latina, clásicos de siempre, grandes éxitos actuales y versiones internacionales hicieron cantar y bailar a un público completamente entregado desde el primer minuto hasta el último.
La calidad vocal volvió a ser uno de los aspectos más destacados de la noche. Cada uno de los intérpretes mostró una potencia y una versatilidad dignas de los grandes escenarios nacionales, acompañados por una banda perfectamente engrasada que sonó con una calidad excepcional.
Pero la París de Noia es mucho más que música.
Su apuesta por la imagen convierte cada actuación en un auténtico espectáculo audiovisual. Pantallas LED, iluminación inteligente, efectos especiales, cambios continuos de vestuario y una puesta en escena perfectamente diseñada lograron envolver por completo a los miles de asistentes.
Cada bloque musical sorprendía con una nueva ambientación, demostrando el enorme trabajo de producción que hay detrás de una formación considerada entre las mejores orquestas de España.
El ambiente fue otro de los grandes protagonistas de la noche. Zamora respondió de forma masiva y volvió a demostrar que las grandes actuaciones musicales siguen siendo uno de los principales atractivos de las Ferias y Fiestas de San Pedro.
Muchos asistentes comentaban durante la actuación que la afluencia de público parecía incluso superior a la registrada días atrás con Panorama. Las imágenes hablan por sí solas y serán, sin duda, quienes mejor puedan resolver ese debate.
Lo que sí quedó claro es que la Ronda de la Feria volvió a vivir una de esas noches que engrandecen las fiestas zamoranas. Una ciudad entregada, una organización impecable y una orquesta que ofreció absolutamente todo sobre el escenario para regalar una velada difícil de olvidar.
Cuando las últimas notas pusieron el broche final al concierto, el público respondió con una larga ovación que resumía el sentir general: Zamora había vivido uno de los grandes espectáculos musicales de estas fiestas.
Una noche en la que la música, la tecnología, la profesionalidad y el entusiasmo del público se dieron la mano para convertir la Ronda de la Feria en el mayor escenario festivo de la provincia.