El Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León ha cargado contra el programa de actuación presentado por el consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, al considerar que representa "el cúmulo de capitulaciones" del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ante Vox.
La portavoz socialista del área, Carmen Iglesias, sostuvo que el plan del nuevo consejero "no responde a las necesidades de los castellanos y leoneses", sino que es fruto de un acuerdo político entre PP y Vox. En su intervención, afirmó que las medidas planteadas siguen una línea inspirada en las políticas del presidente argentino Javier Milei, al que acusó de promover un modelo basado en la "motosierra, la deriva y el sálvese quien pueda".
Iglesias criticó especialmente la reorganización de las competencias relacionadas con familia, inmigración y ayudas sociales, al entender que supone un "desguace" del sistema de servicios sociales de Castilla y León. En este sentido, recordó que el Consejo de Colegios de Trabajo Social de Castilla y León ha advertido de que la dispersión de estas competencias entre distintas consejerías podría provocar una "implosión" del sistema y un retroceso de varias décadas.
La procuradora socialista aseguró además que la nueva consejería "se va a convertir en la consejería de la desprotección", al considerar que las políticas anunciadas perjudicarán especialmente a las personas más vulnerables y que "la inclusión social no ha podido caer en peores manos".
Otro de los aspectos más criticados por el PSOE fue la propuesta de limitar la asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación irregular, salvo en casos de urgencia vital. Iglesias calificó esta medida de "cruel, inhumana e impropia de un gobierno civilizado" y advirtió de que, además de sus implicaciones sociales, podría convertirse en un problema de salud pública.
Asimismo, censuró las declaraciones de Pollán sobre la acogida de menores migrantes, después de que el consejero afirmara que "un solo menor ya desborda la capacidad de acogida de Castilla y León". Para la portavoz socialista, estas afirmaciones reflejan "la visión brutal que tiene Vox de los derechos fundamentales" y alimentan un discurso sobre inmigración que, a su juicio, "no responde a la realidad de los datos".