El Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León ha cargado contra la política ambiental del Gobierno autonómico y ha acusado al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, de relegar la Consejería de Medio Ambiente al tratarla como "la hermana pobre" de la Administración. El portavoz socialista de Medio Ambiente y Energía, Miguel Ángel Luengo, sostiene que la reorganización del departamento responde más a criterios políticos que a una estrategia para afrontar los retos ambientales y del medio rural.
Durante su intervención, Luengo aseguró que el Partido Popular continúa considerando esta área como un departamento "secundario" al haberla "troceado y llenado de incertidumbre y de complejidad para satisfacer el ego de sus socios y compartir fracasos, porque éxitos apenas van a poder compartir".
El procurador socialista cuestionó también el balance realizado por la consejera de Medio Ambiente y afirmó que, tras escuchar su intervención, "cualquiera diría que Castilla y León es un ejemplo de buena gestión". Sin embargo, sostuvo que basta con recorrer los municipios de la Comunidad y hablar con quienes viven y trabajan en ellos para comprobar que la realidad es muy distinta.
En este sentido, acusó al Ejecutivo autonómico de presentar un programa "repleto de titulares y autocomplacencia", pero sin una estrategia ambiciosa para hacer frente a los principales desafíos ambientales de Castilla y León.
Luengo defendió que la política medioambiental va mucho más allá de la extinción de incendios y la definió como una política "transversal y estructural" que condiciona el futuro de la Comunidad. A su juicio, está directamente relacionada con la lucha contra la despoblación, la gestión forestal, la ganadería, la conservación del patrimonio natural, las oportunidades de desarrollo y la vertebración del territorio.
El portavoz socialista advirtió de que "sin una política ambiental fuerte no habrá fijación de población, sin monte bien gestionado aumentará el riesgo de incendio, sin inversión en prevención seguiremos lamentando pérdidas irreparables y sin servicios públicos fuertes el medio rural seguirá perdiendo habitantes".
Por ello, reclamó una política forestal "moderna", con actuaciones preventivas durante todo el año, al considerar que la protección de los montes debe entenderse como una inversión y no como un gasto.
Finalmente, Luengo defendió que el medio natural constituye "la mayor riqueza y el mayor potencial" de Castilla y León y pidió dejar de utilizarlo como un elemento de confrontación política para convertirlo en una oportunidad de desarrollo para el conjunto de la Comunidad.