El portavoz del PSOE en las Cortes de Castilla y León en materia de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Mario Rivas, ha asegurado que la Consejería mantiene una línea continuista que no afronta los principales retos del campo y ha reclamado a la Junta que abandone "el discurso ideológico" y la confrontación para centrarse en resolver los problemas estructurales que afectan al sector.
Rivas sostuvo que las políticas desarrolladas por el Ejecutivo autonómico generan una sensación de "dejá vu constante", al considerar que siguen sin abordarse cuestiones como el reconocimiento de la mujer en la titularidad compartida de las explotaciones agrarias, las dificultades para la incorporación de jóvenes o la falta de relevo generacional.
El portavoz socialista denunció que quienes desean iniciar su actividad en el sector agrario se encuentran con una Administración que, a su juicio, dificulta el proceso. "Cuando los jóvenes quieren quedarse en el territorio y aprovechar ese relevo generacional solo encuentran dificultades con una administración que les ahoga y les detiene constantemente en el desarrollo de su actividad", afirmó.
En relación con la gestión de la fauna salvaje, Rivas criticó la actitud de la Junta por enfrentar a distintos sectores del medio rural. Aunque respaldó la necesidad de que existan ayudas ágiles para compensar los daños provocados por el lobo, incluyendo el lucro cesante y los perjuicios indirectos, reprochó al Gobierno autonómico que no actúe con la misma contundencia ante los problemas derivados de la presencia del oso.
En este sentido, señaló que esta especie, cuya gestión corresponde a la Junta, está pasando de ser un recurso turístico a convertirse en un problema de convivencia para quienes viven y trabajan en el medio rural, según defendió.
Durante su intervención también lamentó que el consejero no hiciera referencia al papel que desempeña la población migrante en el campo de Castilla y León. Rivas recordó que muchos trabajadores extranjeros realizan tareas esenciales para el mantenimiento de la actividad agraria y ganadera, como el pastoreo de rebaños, la trepa del lúpulo, el ordeño diario del ganado o la recogida de hierba en las zonas de montaña y de más difícil acceso.
El dirigente socialista insistió en que "queda mucho trabajo por hacer" en materia de agricultura, ganadería, desarrollo rural y política ambiental, y reclamó al Ejecutivo autonómico que sustituya la confrontación por el diálogo con las organizaciones agrarias y la colaboración entre administraciones.
Como alternativa, defendió la necesidad de consensuar las políticas más necesarias para el campo de Castilla y León, al tiempo que criticó las políticas desarrolladas durante las últimas décadas por los gobiernos autonómicos del Partido Popular, al considerar que han lastrado el desarrollo de la agricultura, la ganadería y el medio rural.