jueves 2/12/21
El delegado del Gobierno, Javier Izquierdo
El delegado del Gobierno, Javier Izquierdo

El Consejo Económico y Social de Castilla y León ha iniciado hoy un nuevo programa de audiencias, bajo el nombre de Audiencias Abiertas del CES (AUDACES), que, según su presidente Enrique Cabero, contempla la intervención ante los miembros del CESCYL de autoridades y especialistas para facilitar información y valoraciones sobre los asuntos económicos y sociales de su competencia, así como para el intercambio de ideas y la participación mediante la formulación de preguntas y propuestas. El ponente elegido para la primera sesión de este programa ha sido el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, y su exposición ha versado sobre el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

El Plan de Recuperación prevé la distribución de unos fondos que suponen, según indica Izquierdo, una oportunidad única para salir, con el esfuerzo de todos, de la crisis económica consecuencia de la pandemia de la COVID 19. Estos fondos están destinados a la modernización y la digitalización de nuestro país que, por otra parte, debe acometer un cambio radical en lo referente a los métodos de producción tal y como los conocemos hasta ahora, para conseguir mayor eficiencia, dejar menos huella en nuestro medio ambiente y avanzar en la creación de oportunidades y empleo en las zonas rurales y en la recapacitación de trabajadores para adaptar su conocimiento a la nueva realidad digital.

En este sentido, el delegado instó a los miembros del pleno del CES a “promover proyectos interesantes, realizables y que sean capaces de demostrar a las autoridades europeas que nuestro País está preparado para modernizar nuestra economía”. De esta manera seríamos capaces de conseguir gran parte de unos fondos, que, recordamos, ascienden a un total de 69.000 millones de euros en ayudas directas en los próximos tres años.

Estas ayudas directas suponen una enorme oportunidad para Castilla y León y están articuladas en torno a cuatro ejes fundamentales: La transición ecológica, la transformación digital, la cohesión social y territorial y la igualdad de género. “Estos son los cuatro pilares sobre los que España cimentará su recuperación económica con 10 políticas palanca como directrices principales para facilitar a administraciones y empresas el acceso a estas ayudas”.

En la línea de estas políticas, el Gobierno de España hará una inversión histórica, con cargo a estos fondos Next Generation, de 4.295 millones de euros para impulsar la fabricación de vehículos eléctricos y conectados para poner en marcha un nuevo modelo de movilidad para un nuevo país. Un fuerte estímulo para el sector de la automoción, especialmente castigado también durante la pandemia. Este Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) se basa en la colaboración público-privada y se centra en el fortalecimiento de las cadenas de valor de la industria de la automoción española al considerarla un sector estratégico para nuestro país. Gracias a esa colaboración entre Gobierno y empresas, la cuantía económica podría llegar a multiplicarse por 4 entre 2021 y 2023.

DIÁLOGO SOCIAL

Dentro del modelo de gobernanza que se sigue desde el Ejecutivo, en el reparto de estos fondos juega un papel muy importante el diálogo social. Así se pone de manifiesto observando otras muchas políticas llevadas a cabo por el Gobierno como los recientes acuerdos a los que se ha llegado en materia de pensiones, los ERTES, o la ley que regulariza la situación de los riders.

Este reparto de fondos consta de varias partes. Las comunidades autónomas recibirán un porcentaje de los fondos, hoy mismo ha anunciado la vicepresidenta Nadia Calviño el reparto de 2.800 millones de euros entre ellas, y otra parte se gestionará desde el Gobierno central. En todo caso, estas ayudas se asignarán a proyectos concretos lejos del reparto por otro tipo de criterios como ocurre con otras partidas que se ponen en marcha. Por eso debemos “coordinar lo público con lo privado y presentar proyectos de futuro, serios y solventes, para conseguir captar los fondos y acceder a las ayudas, que suponen una cantidad histórica, una oportunidad y una dotación económica jamás conocida, desde nuestro ingreso a la UE”, señala Javier Izquierdo. “Es imprescindible que la Junta de Castilla y León cuente también con todos los agentes sociales para concretar el destino de los fondos que reciba del Gobierno para su gestión y diseñar de forma conjunta una estrategia para que las ayudas vayan a parar a aquellos proyectos que supongan acciones reales para la salida de la crisis económica mediante la modernización del tejido productivo, sin dejar a nadie atrás y cumpliendo los objetivos fijados en el Plan de Recuperación”.

Enrique Cabero, por su parte, ha destacado que “la ejecución y el desarrollo participativos del Plan de Recuperación, con la máxima coordinación entre el Estado y las comunidades autónomas, y mediante el diálogo social, debe centrar la actividad de todas las administraciones para conseguir que en 2022 se recupere con firmeza el crecimiento económico, acompañado de la imprescindible inversión social”.

En esta misma línea, ha recalcado Javier Izquierdo, “es el momento de apostar por España y por la recuperación económica, de mirar a un futuro que sin duda va a ser mejor una vez superada la pandemia de la COVID 19”. En este sentido ha recordado que “si continuamos adoptando las medidas necesarias para frenar la transmisión de este virus y no bajamos la guardia veremos pronto los frutos de nuestros esfuerzos y podremos emplear todas nuestras fuerzas en hacer realidad, cuanto antes, la recuperación económica”.

El delegado del Gobierno presenta el Plan de Recuperación en la primera sesión de AUDACES
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