La CHD niega una “tala masiva” en el Canal de Castilla
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha negado que se esté produciendo una “tala masiva” en el Canal de Castilla y ha defendido las actuaciones que se están desarrollando en las riberas del ramal Campos, enmarcadas en un proyecto de consolidación del espacio como corredor ecológico y cultural.
El organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica sostiene que los trabajos tienen como objetivo la mejora y conservación de la vegetación, así como la puesta en valor del entorno del Canal, con una inversión global de 6,4 millones de euros destinada también a la adecuación de caminos de sirga, senderismo y cicloturismo.
Según explica la CHD, las actuaciones incluyen la eliminación de arbolado en mal estado fitosanitario, ejemplares con inclinación peligrosa o afectados por problemas estructurales, además de la posterior plantación de hasta 30.000 árboles y arbustos en distintas especies.
El organismo justifica estas intervenciones en tres factores principales: la falta de continuidad de la masa vegetal en algunos tramos, las características de los chopos de producción —más frágiles y con menor anclaje— y la presencia generalizada de grafiosis en los olmos, lo que compromete su supervivencia.
En este sentido, la CHD advierte de que la no intervención provocaría un deterioro progresivo de la vegetación, por lo que defiende una gestión forestal activa para garantizar la seguridad de los usuarios y la conservación del entorno.
El organismo precisa además que los trabajos afectan aproximadamente al 10% del arbolado total, muy lejos —subraya— de una tala masiva, y que las actuaciones se concentran principalmente en las zonas próximas a los caminos de sirga, manteniendo el resto de la masa arbórea.
En uno de los tramos más afectados, entre el puente de Valdemudo y la presa de retención del Canal, la CHD señala que fue necesario un apeo a matarrasa tras un incendio registrado el pasado agosto, que dañó más de un millar de árboles.
La Confederación insiste en que el impacto visual de la madera retirada puede resultar llamativo, pero recalca que las copas de los árboles restantes permitirán mantener en gran medida la sombra en los caminos, reduciendo el efecto paisajístico de la intervención.
Paralelamente, el organismo asegura haber mantenido una comunicación constante con los ayuntamientos afectados, con reuniones técnicas y visitas de campo para explicar las actuaciones y atender las dudas de los municipios.
En estas reuniones, según la CHD, se ha constatado el estado de muchos ejemplares marcados por problemas de seguridad, envejecimiento o patologías irreversibles, aunque se contempla la posibilidad de conservar algunos árboles cuando no supongan riesgo para los usuarios del entorno.