La Junta de Castilla y León ha declarado el nivel de peligro medio de incendios forestales en toda la Comunidad entre el 27 de mayo y el 11 de junio, una medida que afecta a las nueve provincias ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas.
La decisión, adoptada por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, responde a un escenario de altas temperaturas, baja humedad y rachas de viento que elevan de forma significativa el riesgo de igniciones y propagación del fuego en el medio natural.
Según la previsión, hasta el 1 de junio se esperan temperaturas de entre 30 y 33 grados, humedades relativas muy bajas —con mínimos en torno al 20%— y episodios de viento en zonas de tormenta que pueden alcanzar los 60 km/h, factores que incrementan el potencial de incendios de rápida evolución.
A partir del 2 de junio, se prevé un ligero descenso térmico, aunque acompañado de un aumento de la intensidad del viento y la persistencia de un anticiclón sobre la Península hasta el entorno del 8 y 9 de junio, lo que mantiene un escenario de riesgo acumulado en la vegetación.
La Junta ha solicitado la colaboración ciudadana para extremar la prudencia en actividades al aire libre y evitar cualquier conducta susceptible de provocar un incendio forestal, recordando que el operativo INFOCAL incrementa estos días su nivel de vigilancia y respuesta.
El dispositivo autonómico refuerza la presencia de puestos de vigilancia, agentes medioambientales, cuadrillas terrestres, brigadas helitransportadas (ELIF) y medios aéreos, con especial atención a la rapidez en la detección y extinción de conatos.
Durante este periodo quedan suspendidas las autorizaciones de quemas agrícolas y forestales, así como las quemas de matorral, pastos o restos vegetales en terrenos rústicos y en zonas próximas al monte.
La normativa recuerda además la prohibición permanente de realizar fuego en el monte o en un radio de 400 metros, así como de arrojar colillas, fósforos u otros elementos susceptibles de ignición, o de realizar cualquier actividad que pueda generar combustión en el entorno forestal.
La Junta insiste en que cualquier emergencia debe comunicarse de forma inmediata al 112, dentro de un contexto en el que se busca minimizar el riesgo de incendios y proteger tanto el patrimonio natural como la seguridad de la población.