La Junta de Castilla y León ha abierto el plazo para la presentación de las solicitudes únicas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) para 2026 en toda la Comunidad. Se trata de la cuarta campaña tras la entrada en vigor del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, y se espera que se registren alrededor de 60.000 expedientes.
El período de presentación se extenderá hasta el 30 de abril e incluye, además de la ayuda básica a la renta, los pagos complementarios redistributivos a las primeras hectáreas de cada explotación y el pago complementario a jóvenes agricultores. Las principales novedades de esta campaña derivan del último reglamento de simplificación, que afecta a las normas de condicionalidad, y de la modificación del PEPAC 2023-2027, que introduce cambios en los ecorregímenes.
Intervenciones agroambientales 2026
Próximamente se convocará una nueva incorporación a los contratos plurianuales de ayudas agroambientales, que en esta ocasión tendrán una duración de tres años en lugar de cinco, con el objetivo de maximizar los recursos del PEPAC 2023-2027 sin comprometer el periodo 2028-2034.
Las ayudas cubrirán agricultura ecológica, razas autóctonas en peligro de extinción, apicultura para biodiversidad, cultivos agroindustriales sostenibles y pastoreo con ganado ovino y caprino. Para simplificar los trámites, la solicitud de incorporación se hará directamente dentro de la solicitud única de la PAC, y la aplicación informática distinguirá automáticamente entre los contratos ya vigentes y los nuevos.
Monitorización y digitalización de explotaciones
Durante 2026, Castilla y León continuará con los controles de ayudas por superficie mediante imágenes de satélite, lo que permitirá a los agricultores disponer de datos útiles para mejorar la gestión de sus explotaciones. Estos controles contribuyen a una agricultura más inteligente, aumentando la cantidad y calidad de los productos y generando beneficios económicos.
Además, el cuaderno digital de explotación, de carácter voluntario, seguirá disponible para que los titulares registren operaciones agrícolas como fertilización, tratamientos fitosanitarios y uso del agua, promoviendo una gestión más sostenible y eficiente de las explotaciones.