Benavente ha dado este sábado el pistoletazo de salida a sus celebraciones más emblemáticas con la Gala de Imposición de Bandas a las Representantes de la Infancia y la Juventud 2026, un acto cargado de simbolismo que también ha servido para descubrir la imagen oficial del Toro Enmaromado 2026.
El Teatro Reina Sofía ha acogido un evento que ha reunido a autoridades, vecinos y protagonistas de las fiestas en una mañana donde tradición y renovación se han dado la mano. La ceremonia, conducida por Sonia Díez, arrancó con la intervención del mantenedor de las fiestas 2026, el entrenador de triatlón Roberto Cejuela Anta, quien evocó sus recuerdos de juventud vinculados a citas tan señaladas como La Veguilla y el Toro Enmaromado.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la despedida de los representantes de la Juventud 2025 —María García, Emma del Río, Christian Caqui e Izaskun Gallego—, quienes recibieron el reconocimiento institucional por su implicación durante el último año. El concejal de Fiestas, Alberto Lorenzo, destacó su compromiso y dedicación en un discurso cargado de cercanía.
El relevo generacional se materializó con la imposición de bandas a las nuevas representantes por parte de la alcaldesa, Beatriz Asensio. En la categoría infantil, África García, Ana Villarino y Leire Vara asumen el protagonismo, mientras que Lorena Cachón, Noa Díez y Patricia Cardo representarán a la juventud benaventana durante el próximo ciclo festivo.
La expectación creció con el anuncio del cartel del Toro Enmaromado 2026, uno de los momentos más esperados del acto. Entre seis finalistas seleccionados por votación popular, la obra ‘Cabeza de toro con soga’, firmada por Miguel Ángel García Olivas, fue elegida como imagen oficial. El galardón, patrocinado por Bodegas Vega de Tera, incluye un premio de 1.000 euros y una singular recompensa: el equivalente al peso del autor en vino.
La gala también reservó un espacio para el reconocimiento a la implicación ciudadana. Manuel Castaño, Pepita González y Pilar Ledo fueron homenajeados por su contribución desinteresada a lo largo de los años en la organización y desarrollo de las fiestas, poniendo en valor el tejido humano que sustenta estas celebraciones.
El broche final lo puso el cantante zamorano Adrián Lorenzo, que cerró la jornada con una actuación que puso el colofón a uno de los actos más representativos del calendario festivo de Benavente.