Durante siglos, la Cañada de Villanueva, en el término municipal de Roales del Pan (Zamora), fue una vía de paso esencial para el ganado y un elemento estratégico dentro de la red histórica de vías pecuarias de la provincia. Hoy, ese legado contrasta de forma evidente con su estado actual: la mayor parte del trazado resulta intransitable, con un firme gravemente deteriorado que impide un uso normal y seguro.
A lo largo de la cañada se suceden baches y hundimientos del terreno que hacen imposible circular con normalidad y convierten el tránsito a pie en una actividad de riesgo. Solo unos pocos metros han sido asfaltados, un tramo aislado que no resuelve el problema de fondo.
La imagen que proyecta el conjunto es la de una intervención incompleta, donde un pequeño parche contrasta con metros de camino degradado. En la práctica, ese breve tramo asfaltado no garantiza ni la continuidad ni la funcionalidad de la vía.
Más allá de su valor histórico, la Cañada de Villanueva mantiene una función real en la actualidad. Constituye uno de los accesos a la fábrica Embuchados Fermín (ELE), ubicada en Roales del Pan, una empresa de referencia en el sector agroalimentario que en 2023 fue reconocida con el premio al mejor chorizo del mundo. Aunque existe un acceso alternativo por la carretera de Iniesta, el paso por la cañada resulta hoy prácticamente inviable debido a su estado general.
Este trazado se integra en el entramado tradicional de caminos ganaderos que enlazaban con la Cañada Real Zamorana y la Cañada de la Vizaña, rutas fundamentales para la trashumancia y la economía rural durante siglos.